El 5 septiembre de 2011, una de las bandas más populares e influyentes del Reino Unido, New Order, anunció que regresaría a los escenarios después de cinco años de inactividad. La banda le daría la bienvenida a su tecladista original, Gillian Gilbert, quien había renunciado a New Order después del lanzamiento de Get Ready

(2001) para dedicarle tiempo a sus hijos. Sin embargo, la banda no regresaría con su bajista y co-fundador, Peter Hook. Ahora la situación se complica porque Hook ha demandado a los otros integrantes de New Order por utilizar el icónico nombre de la banda, sin su permiso, en su gira mundial.

Antes de la formación de New Order, Bernard Sumner (guitarra), Stephen Morris (batería), y Peter Hook (bajo) eran parte de una pequeña banda de Manchester, Inglaterra llamada Joy Division. El cantante del grupo era un joven que sufría epilepsia y que escribía canciones oscuras con alusiones a Nietzche. Su nombre: Ian Curtis. La banda a menudo era tachada como un magneto de simpatías ultranacionalistas y neofascistas. Curtis negaba las acusaciones, afirmando que sus letras no buscaban la aceptación de algún grupo ideológico sino aspiraba a escribir sobre sus emociones personales. A contracorriente de la energía explosiva que caracterizaba a las bandas punk del momento, como Sex Pistols o Buzzcocks, la música de Joy Division era deprimente, fría y penetrante, con demasiado énfasis en el bajo de Hook y la voz grave de Curtis. La banda alcanzó a lanzar dos LPs antes del trágico suicidio del cantante a la temprana edad de 23 años. Eso fue en mayo de 1980.

En marzo de 1981, los otros tres integrantes recogieron las cenizas de Joy Division para construir una nueva banda, desviando la trayectoria punk en la que Ian Curtis iba dirigido para centrarse en la corriente del new wave. New Order hizo su debut con el sencillo “Ceremony”. Sumner se haría cargo de los vocales y agregaron a Gillian Gilbert a la alineación para ocupar los teclados. Pasaron los años y New Order alcanzaría una fama y reconocimiento que sus miembros nunca habían imaginado. Con la excepcion del álbum Power, Corruption & Lies, New Order se convertiría en una banda de sencillos: “Temptation”, “Crystal”, “Confusion”, “Blue Monday”, “Thieves Like Us” se volvieron hits tan grandes en Europa que financiaban todas las operaciones de su disquera, Factory Records. Estas canciones se convertirían en temas obligatorios en cualquier fiesta rave del momento y hasta este momento.

Muchos años y discos después, Gilbert se casó con Morris y dejó la banda en 2001. En el 2005 lanzaron su último álbum, Wating for the Siren´s Call. En los años posteriores, las tensiones entre los integrantes se habían derramado en la prensa. Después de más de 25 años trabajando juntos, Sumner y Hook ya no se trataban. En varias entrevistas, el bajista declaraba que New Order debería dejar las giras y ponerle punto final al proyecto. Morris y Sumner no estaban de acuerdo con la postura de Hook, así que continuaron trabajando con la banda sin el. Hook se molestó por esta decisión y amenazó con tomar acción legal si la banda se embarcaba en una gira o lanzaba algún record utilizando el nombre New Order. Desde su punto de vista, Sumner y Morris no pueden llamarse New Order sin Hook en el mismo escenario.

Mientas tanto, Hooky no se quedó en casa con los brazos cruzados. Formó su propia banda con su hijo, llamada Peter Hook & the Light, y se fue a viajar por el mundo para tocar las canciones de Joy Division. El mismo Hook se encargó de conjurar a su fallecido amigo en los vocales mientras se encargaba del bajo. Y no lo hacía nada mal. Inclusive, Peter Hook vino el año pasado a nuestro país para tocar sus rendiciones de Closer y Unknown Pleasures. Su emotiva presentación de más de dos horas en el Pasagüero fue uno de los mejores conciertos del 2011. Ciertamente existía un anhelo de parte de Hook por regresar al viejo repertorio de canciones que los convirtió en un culto… y de parte de la audiencia. Quizás Hook nunca imaginó que existía tanto fervor entre la nueva generación de fans por temas como “She´s Lost Control” o “Digital“.

Mientras tanto, Sumner ha revelado en entrevista que es posible que la banda regrese a los estudios para grabar nuevo material una vez concluida la gira. Aunque la demanda ha sido interpuesta por los abogados de Peter Hook, el viejo bajista dice que siempre existe la posibilidad, muy remota si, pero existe la posibilidad de que él, Morris y Sumner pongan a un lado sus diferencias y regresen a tocar canciones… de Joy Division. Eso fue lo que dijo, después de bromear sobre el logo de Mickey Mouse al estilo de la portada de Unknown Pleasures. Cosas más extrañas han ocurrido.