¿Otro problema para la cuarta transformación? En medio de los dichos de Donald Trump sobre la política migratoria del gobierno de AMLO y la visita del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos; desde su trinchera, la presidenta de esta Cámara lanzó la advertencia de que su país no dará luz verde al T-MEC —la versión actualizada del TLCAN— si México no le entra a la Reforma Laboral.

Según Pelosi, la Reforma Laboral en nuestro país es un tema central para que Estados Unidos firme el T-MEC con Canadá y México, porque el trato a los trabajadores en tierras mexicanas resulta un gran problema para los funcionarios de norteamérica.

Las razones de Pelosi

El Partido Demócrata le echó un ojo al acuerdo firmado entre EPN, Trump y Justin Trudeau, primer ministro de Canadá, y a su parecer los asuntos laborales y ambientales podrían ser una “piedra en el zapato” del T-MEC. Para no salirse del libreto, Nancy Pelosi apoyó la posición de sus compañeros y anticipó que va a pasar un rato para que la Cámara de Representantes vote los posibles cambios del acuerdo.

En la incertidumbre política —justo como sucedió en 2017 en la renegociación del TLCAN—, Chuck Grassley, senador del Partido Republicano, aconsejó al mandatario de Estados Unidos que interrumpa los aranceles al acero y el aluminio que se le impusieron a México y Canadá. Trump, de acuerdo con Grassley, se negó y lo más seguro es que el balón de este juego caiga en cancha mexicana si el gobierno de AMLO quiere destrabar el proceso para ratificar el T-MEC.

Por lo pronto, ya sabes quién y su equipo han dicho que buscarán la aprobación de la “legislación necesaria” para que el T-MEC sea un hecho y, al menos en este rubro, la Casa Blanca y el Congreso tengan la certeza de firmar un acuerdo que ha tenido un proceso tropezado desde la administración de EPN.

*Foto de portada: Getty Images.