Lo que necesitas saber:

La moda de las cirugías estéticas se reinventa con un procedimiento que levanta las críticas más éticas.

¿Un capítulo de Black Mirror? Parece, pero no. La industria cosmética en Estados Unidos cada vez aterra más; usan grasa de cadáveres para realizar cirugías estéticas. Te contamos de qué va el fenómeno de la “necrocosmética”.

Necrocosmética: La nueva moda en Estados Unidos

Un artículo de Jessica DeFino para The Guardian detalla la técnica más popular y reciente en el mundo de las cirugías estéticas: El uso de grasa humana proveniente de cadáveres para crear inyectables.

Foto ilustrativa: Pexels

Sí, grasa de personas fallecidas que donaron sus órganos o tejidos. ¿Cómo funciona? Famosos tratamientos como AlloClae y Renuva usan el tejido adiposo de donantes fallecidos; lo procesan, purifican y eliminan el material genético.

Este proceso de purificación ayuda a que, una vez que inyectan la grasa del cadáver en el cuerpo de algún paciente de cirugía estética, se absorba y se adapte a las células del nuevo cuerpo. ¡Como si fuese propia!

Esta técnica de inyectar grasa de cadáveres sirve para cirugías estéticas de aumento de glúteos, aumento de glándulas mamarias o reducción de cintura. DeFino define así el fenómeno de la “necrocosmética“.

¿Por qué la gente prefiere usar grasa de personas fallecidas que la propia?

Una pregunta válida que plantea DeFino. Y la respuesta es simple: es un procedimiento estético más rápido, más barato y sin tanto sufrimiento para el paciente que se somete a la cirugía estética.

Foto ilustrativa: Pexels

Además, el boom del Ozempic y otros medicamentos para bajar de peso ha dejado a toda una generación sin grasa en su propio cuerpo para realizarse una transferencia de grasa propia.

Otra nota interesante de la autora es que los rellenadores tradicionales, hechos de ácido hialurónico, suelen causar inflamación o retención de líquidos a largo plazo. ¡Ni se diga del tiempo de recuperación! Mientras una lipo normal toma meeeses, la grasa de cadaver se absorbe en 30 minutos, sin anestesia ni días de reposo.

¿Sorpresa? No tanto. En Estados Unidos y para el capitalismo voraz la necrocosmética es totalmente legal. Incluso, es autorizada por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés).

Además, existe una ley que permite a los bancos de tejidos —que generalmente se usan para trasplantes de piel a personas con quemaduras— recibir donaciones para trasplantes y tratamientos estéticos.

Foto: Captura de pantalla/Alloclae

Eso sí, ¿qué pasa con la ética? Muchos donantes voluntarios ahora dudan de donar sus órganos. ¿Qué tal que terminan en una cirugía de glúteos en lugar de salvar alguna vida?

Del otro lado de la moneda, algunos médicos señalan que desalentar la donación de órganos y tejidos puede hacer un daño más grande que la necrocosmética en sí.

Ok, tal vez un solo donante salva muchas vidas con sus órganos y mejora la vida de otras más. Pero, ¿estamos dispuestos a llevar los restos de un muerto en el cuerpo para vernos mejor?

Como te contábamos arriba, la FDA en Estados Unidos ya aprobó los procedimientos como AlloClae y Renuva. Sin embargo, en México no está autorizado el uso de inyectables “orgánicos” para fines estéticos.

Foto: Captura de pantalla/Alloclae

La COFEPRIS sólo permite el uso reconstructivo para injertos óseos o cutáneos en pacientes que han sufrido quemaduras. No está demás mencionar el peligro de caer en tratamientos clandestinos, donde se corre el riesgo de recibir inyectables no estériles o polímeros peligrosos.

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