Lo que necesitas saber:

Preguntas como ¿dónde se permite construir?, ¿sobre qué tipo de suelo? o ¿qué medidas existen para reducir los riesgos? deberían tener respuesta antes de comenzar cualquier proyecto.

El 24 de junio Venezuela sufrió una catástrofe. El norte del país fue sacudido por dos sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 con apenas 39 segundos de diferencia, los cuales dejaron varios edificios colapsados y miles de personas afectadas.

Tras este acontecimiento surgió una pregunta, ¿por qué hubo tantos edificios caídos? Bueno, esto no fue ninguna sorpresa para los especialistas, pues aunque la magnitud del sismo fue muy grande, aseguran que la tragedia no solo tuvo que ver con el movimiento, sino también con el tipo de suelo, la planeación urbana y el lugar donde fueron construidas las ciudades.

Foto: @JACOBOSOLANOC

De acuerdo con la Dra. Mónica Silva-Contreras, académica del Departamento de Arquitectura, Urbanismo e Ingeniería Civil de la Universidad Iberoamericana, la naturaleza del terreno también juega un papel fundamental durante un terremoto.

Y es que, según explica, hay zonas donde el suelo amplifica las ondas sísmicas o presenta una mayor inestabilidad, lo que provoca que los edificios sufran mucho más durante un movimiento de esta magnitud.

La doctora señala que varias de las zonas más afectadas ya habían mostrado desde hace décadas una alta vulnerabilidad geológica. Lugares como La Guaira, Los Palos Grandes, San Bernardino y distintos sectores del litoral venezolano ya habían registrado deslizamientos de tierra y problemas relacionados con la inestabilidad del suelo desde el terremoto de 1967.

Incluso explica que un edificio puede haber sido construido siguiendo criterios técnicos adecuados y, aun así, sufrir daños importantes si está levantado sobre un terreno con condiciones desfavorables.

Foto: Captura de pantalla | @HectorAntolinez

A esto se suman otros factores que también han señalado ingenieros estructurales, como la antigüedad de algunas construcciones, la falta de mantenimiento en varios inmuebles y el hecho de que el terremoto estuvo compuesto por dos fuertes sacudidas con apenas unos segundos de diferencia, algo que debilitó las estructuras antes de provocar varios de los colapsos.

Todos los países deben aprender de esta tragedia

Para la Dra. Mónica, este desastre debe servir como una lección para replantear cómo crecen las ciudades y qué tanto se toman en cuenta los riesgos naturales antes de autorizar nuevas construcciones.

Este es un tema que debería analizarse mucho antes de que ocurran este tipo de desastres. Preguntas como ¿dónde se permite construir?, ¿sobre qué tipo de suelo? o ¿qué medidas existen para reducir los riesgos? deberían tener respuesta antes de comenzar cualquier proyecto.

Foto: @AlertaNews24

Y es que, si bien México es un país con alta actividad sísmica, si queremos evitar tragedias como las de 1985 o 2017, es momento de poner mucha más atención en dónde y cómo construimos nuestras ciudades.

Porque al final, este no solo es un llamado para México, sino para todos los países propensos a sufrir este tipo de desastres naturales.

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