Si para llegar al poder el actual gobierno prometió tantas cosas… muchas de las cuales no se han cumplido. Qué se puede esperar de la protección de la naturaleza, siempre tan desprotegida…

Para desgracia de la humanidad, la vaquita marina, cetáceo en peligro de extinción, continúa siendo objeto de la pesca ilegal, aun cuando el pasado mes de abril Enrique Peña Nieto prometió acciones para su protección.

“Ni la Secretaría de Marina, ni la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, ni la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales están haciendo su trabajo. Si eso descubrimos a plena luz del día, ¿qué estará ocurriendo un poco más adentro con la pesca de totoaba y otras especies?”

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Lo anterior es acusado por Silvia Díaz, coordinadora del programa de océanos de Greenpeace, grupo que luego de diversos recorridos por el malecón del municipio de San Felipe, Baja California, pudo comprobar que hay montadas redes ilegales con las que se realiza la pesca de la especia de la cual sólo quedan poco menos de 97 ejemplares.

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¿No se supone que habría drones, lanchas rápidas y operativos para prevenir la pesca ilegal en el polígono de la vaquita? Las medidas anunciadas por el presidente nuevamente no se están cumpliendo. Parece que no se está entendiendo la urgencia detener de evitar la desaparición de una especie”.

Las imágenes que ilustran esta nota fueron documentadas por Greenpeace México el pasado 3 de julio. Aunque se supone que el número de vaquitas marinas que existen roza la centena, nuevos datos dados a conocer durante la Sexta Reunión del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita descubren un escenario peor del que se imagina: sólo quedan menos de 50.

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“Hemos interpretado los cálculos más recientes y estos señalan que podrían quedar cerca de 57 vaquitas, alcanzando un número máximo de 123 o un mínimo de 20. Cualquiera de estas opciones es crítica”, señala el biólogo Miguel Alejandro Rivas, responsable de la campaña de océanos de Greenpeace México.

Quizás lo peor del asunto es que la extinción de la vaquita marina se da por “accidente”, ya que el verdadero objetivo de la pesca ilegal es la totoaba, “las redes totoaberas capturan incidentalmente a la marsopa”. Por lo anterior la organización urge a los gobiernos de México, China y Estados Unidos a emprender acciones para terminar con el comercio global e ilegal de la totoaba, especie cuya vejiga puede alcanzar en China y Hong Kong desde 60 hasta 600 mil dólares.

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Aunque “ya dieron un primer paso al acordar una reunión de alto nivel donde tocarán el tema (…) hace falta mucho más”, comenta Bonnie Tang,  coordinadora de la campaña de Greenpeace Hong Kong y líder de la investigación sobre el tráfico y venta de totoabas en China.

Mientras se los gobierno hacen su chamba, el barco Esperanza de Greenpeace navegará por las aguas del Alto Golfo con el objetivo de realizar investigaciones para determinar cuáles son las amenazas que acechan a la vaquita marina y a la totoaba. A esta campaña se puede unir el público en general y hacer los donativos correspondientes.

*Vía Greenpeace México