Muchos segura la recordarán sólo por su bella imagen, mas no por su nombre: era Anita Ekberg, actriz sueca que el director Federico Fellini inmortalizó en La Doce Vita

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Ekberg murió hoy a los 83 años de edad. Medios italianos reportan que el deceso fue aproximadamente a las 10:30 en la clínica San Raffaele di Rocca di Papa, esto cercano a la capital italiana. Aunque sueca de nacimiento, la actriz radicaba desde hace varios años en Genzano, localidad romana de Montegiovene.

Además de una excelente actriz, la belleza de Ekberg saltaba a la vista… sin duda: llegó a ganar el concurso Miss Suecia, en 1951, reconocimiento que la hizo saltar a la industria cinematográfica y rápidamente ser apreciada por su trabajo actoral: en 1956 obtuvo el Globo de Oro por ser una de las jóvenes promesas.

anita ekberg

Aunque fue dirigida por otros grandes realizadores, como Vittorio de Sica (Ladrones de bicicletas) fue hasta que bajo la batuta de Federico Fellini interpretó su papel más memorable: Sylvia, una rubia de medidas impresionantes y cautivadoras de la que muchos quedaron embelesados por su baño en la Fontana de Trevi… y para hacer más recordada la escena, junto a un fregón de la actuación: el italiano Marcelo Mastroiani. La dolce vita obtuvo la Palma de Oro de 1960.

Como a todos nos pasará, el tiempo le llegó a la actriz y en sus últimos años podía vérsele postrada en una silla de ruedas, esto tras romperse las dos piernas y sufrir un problema de cadera por el que que tuvo que ser intervenida quirúrgicamente. Se desconoce cuál fue la causa de su muerte, pero eso no importa, por todas esas noches de placer histriónico y visual es que será recordada.

*vía El País