Lo que necesitas saber:
Los responsables inicialmente consiguieron retirar los cinco paneles del políptico, aunque durante su huida terminaron abandonando dos cerca del museo.
Pareciera que se vivió una escena de película de acción, pero no, resulta que es la puritita realidad. Y es que estas vacaciones de verano quedaron marcadas por el robo de varias pinturas de Antonello da Messina, todo esto mientras gran parte de Italia se encontraba de celebración.
Y es que el pasado 15 de agosto, el Museo Regionale Interdisciplinare di Messina sufrió un robo que pareciera un chiste, pues el recinto contaba con vigilancia, sistema de alarmas y personal de seguridad que los ladrones lograron burlar muy astutamente.
Además, los responsables también habrían aprovechado que gran parte de la población se encontraba celebrando el Ferragosto, una de las festividades más populares de Italia y que marca el punto más alto de las vacaciones de verano.
Por esta situación, se cree que los ladrones podrían haber contado con información previa sobre los movimientos y controles de seguridad que tenía el museo, pues el robo ocurrió en cuestión de minutos.
Bueno, pero ¿qué fue lo que robaron?
Pues bueno, para empezar, se llevaron tres de los cinco paneles que aún sobreviven del Políptico de San Gregorio, una obra creada en 1473, así como una pequeña tabla pintada por ambos lados con imágenes religiosas.
Pero aquí viene uno de los detalles más curiosos, pues los responsables inicialmente consiguieron retirar los cinco paneles del políptico, aunque durante su huida terminaron abandonando dos cerca del museo.
Y según expertos, al tratarse de pinturas tan reconocidas, podría ser bastante complicado venderlas abiertamente, por lo que se teme que detrás del robo pueda haber personas especializadas en este tipo de piezas.
Además, se calcula que las obras robadas podrían tener un valor de entre 70 y 80 millones de euros, aunque por su importancia histórica resulta complicado ponerles simplemente un precio y su valor podría ser incluso mayor.
Hasta el momento, las autoridades italianas se mantienen en la búsqueda de los responsables, así como de cualquier información que pueda ayudar a localizar estas piezas, que tienen un enorme valor no solo monetario, sino también histórico.
