Nacido en Tatarsan, Rusia, Timur Rimut es un tatuador, otro más de los millones de tatuadores del mundo si no hubiera decidido tatuar a su gato con las palabras Carpe Diem

en el pecho.

Rimut, de venticuatro años, sedó al felino para dibujarle un tatuaje identico a uno que él también tiene sobre el pecho: “así estaremos unidos para siempre” comentó Rimut al terminar su obra de arte.

Después Rimut colgó a Youtube el video de la sesión y ha provocado la ira de asociaciones de protección a animales de todo el mundo. Una de ellas, NewLifestyleMentor, comentó que “Un gato no puede dar su autorización para ser tatuado. Un gato no es un dibujo de colorear”

Por si fuera poco, no es la primera vez que un gatito es tatuado sin su consentimiento en Rusia. Oksana Popova, sedó a su gato durante tres horas para que le tatuaran un dibujo de Tutankamon en el cuello hace un par de meses.

“Me gusta Egipto y me gusta mi gato” dijo Popova en aquella ocasión.