En septiembre pasado la Secretaría de Salud, a través del Comité Nacional para la Vigilancia Epidemiológica (Conave), emitió un aviso epidemiológico por el uso de cigarro electrónico y vaporizadores, por lo que pidió a la población acudir a una revisión médica en caso de presentar síntomas como tos, dificultad para respirar, dolor en el pecho, náuseas, vómitos, diarrea, fatiga, fiebre o dolor abdominal, luego de consumir dichos productos.

Ahora, de acuerdo con autoridades de Salud de San Luis Potosí, al parecer se ha confirmado la primera muerte en el país ocasionada por el uso de cigarros electrónicos, ocurrida en octubre pasado y cuya víctima fue un joven de 18 años de edad.

Según la información brindada por los Servicios de Salud del estado, el joven en cuestión llegó al Hospital Central el pasado 14 de octubre con una neumonía atípica, por la cual se le hicieron diversos estudios –incluidas pruebas de VIH, influenza y demás enfermedades– para saber si su condición y fallecimiento habían sido por una causa cardíaca, pulmonar o infecciosa.

Sin embargo, Miguel Ángel Lutzow Steiner, director de Salud Pública de dicho estado, informó que se descubrió que el caso está ligado al uso de cigarros electrónicos: “Anoche nos notificaron de la Dirección de Epidemiología (de la Secretaría de Salud federal) que se trata de un caso confirmado de defunción por una neumonía atípica, una neumonía grave asociada al consumo de los cigarrillos electrónicos”, dijo.

Como ya les habíamos mencionado anteriormente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer que el vapor que utilizan los vaporizadores y cigarros electrónicos transportan partículas muy pequeñas que pueden afectar a la salud de quien los usa, y lo hacen de una manera similar al humo de tabaco.

Sin embargo, la cuestión –de acuerdo a la Secretaría de Salud– es que estos aparatos para fumar contienen “metales pesados como níquel, estaño, plomo, y sustancias químicas cancerígenas como los saborizantes utilizados, uno de ellos llamado diacetilo, una sustancia química vinculada a enfermedad grave de los pulmones.

Foto: Sean Gallup/Getty Images

Por otro lado, desde el aviso epidemiológico emitido hace casi dos meses, la Comisión Estatal contra Riesgos Sanitarios ha implementado operativos para asegurar este tipo de dispositivos, y hasta el momento van 800 unidades decomisadas.

Con información de: Milenio