Nomás para que no lo extrañen y, para que los que no lo conocieron, tengan con quien soñar esta noche, cada determinado tiempo el ex presidente Carlos Salinas de Gortari se da un rol para hablar de la política mexicana…

En el marco de la Cumbre México, organizada por The Economist, el peloncito se soltó a hablar de varios temas, pero tres fueron los que más arrancaron suspiros: su inocencia de la gran crisis del 94 (más conocida como el “error de diciembre”), la corrupción durante su administración y su opinión sobre el pre-candidato a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump.

salinas 2015-1

En el primero de los casos señaló que si alguien es responsable de aquella caída estrepitosa de la economía mexicana en el último mes del fatídico 1994 fue su sucesor Ernesto Zedillo, a quien le achacó no aprovechar el gran momento que le dejó con el recién firmado Tratado de Libre Comercio (TLC)… que a final de cuentas fue el que ayudó a salir más rápido de la recesión:

“En ese momento se interrumpió el proceso de crecimiento y vino una recesión terrible, y desafortunadamente perdimos el gran momento en que la economía norteamericana, con el presidente Clinton, inició el proceso de expansión más largo y sostenido de su historia”.

Según Salinas, desde Zedillo hasta Calderón, todos los ex presidentes fueron unos pe… rsonajes que no supieron aprovechar el dulcecito que dejó… tuvo que venir alguien de la vieja escuela (o sea, Enrique Peña Nieto) para sacar la chamba con su reformas estructurales.

Pero bueno, para aquellos que no vivieron su era y que ahora saben por leyendas que “hace tiempo hubo un presidente muy manchado y gandalla llamado Carlos Salinas”, no negó que las diferentes privatizaciones que se dieron en su administración para muchos tuvieron olor a corrupción… pero ésta se desvaneció cuando entregó cuantas claras al Congreso. Es decir: los mitos en torno a él se encargaron de estereotiparlo:

“Cometimos errores y esos están reconocidos públicamente. Rendimos cuentas al Congreso de la Unión sobre procesos que en su momento fueron muy debatidos, como las privatizaciones, pero cada uno se sometió a subasta pública, los ingresos se entregaron completos a la Tesorería de la Federación y el Congreso recibió un libro blanco de cada empresa privatizada (…) El peor enemigo de la verdad no es la mentira, el peor enemigo de la verdad es el mito, el estereotipo, persuasivo, persisten, pero alejado de la realidad”, remató Salinas, parafraseando a Kennedy.

carlos-salinas-de-gortari

Como no podía irse sin hablar de política de nuestros tiempos, el ex Ejecutivo fue cuestionado sobre los ataque que el pre-candidato republicano a la presidencia de los Estados Unidos, Donald Trump, ha hecho contra los mexicanos… aunque el tema da para mucho, Salinas se limitó a decir qué es lo que él le preguntaría al hombre del peluquín:

“Señor, ¿tiene usted un mínimo de decencia? Es lo que yo le preguntaría a Trump  (…) Siendo norteamericano, es decir, ciudadano de un país que está formado por inmigrantes, él tiene que ser hijo nieto o bisnieto de inmigrante por definición porque no le veo ningún rasgo ni de las tribus apaches ni de los navajos”.

Y así la reaparición de Salinas, ¿y qué no habló de los 43 o de algo sobre el México actual?

Claro que sí: respecto a los normalistas desaparecidos reconoció el compromiso y los esfuerzos que las autoridades han mostrado para aclarar el caso, sin embargo no quiso decir cómo debe actuar el gobierno para salir del problema (gacho, ha de querer que lo renten como asesor): “Para contestar esa pregunta hay que tener todos los elementos a la mano”.

Además atacó los programas “paliativos” (eufemismo de populistas) que algunos gobiernos han emprendido… los cuales más que ayuda, han tenido un efecto “perverso” en las clases más pobres del país, ya que éstas ya no buscan salir de su situación, con tal de no dejar de recibir ayuda del gobierno, ¿cómo lo ven?

Así la reaparición de este perverso pero carismático personaje… a ver si al rato no tiembla.

*Vía CNN, Proceso, 24 horas