Lo que necesitas saber:
Quienes participan aseguran que buscan justicia para Henry y respuestas sobre la actuación de la policía.
En diciembre de 2025 se registró un homicidio que hasta el día de hoy sigue causando mucho ruido y polémica en Reino Unido. Se trata del caso de Henry Nowak, un estudiante de 18 años que fue apuñalado en Southampton, Inglaterra, cuando intentaba regresar a su residencia universitaria.
Y es que, aunque algunos detalles de lo ocurrido antes de la agresión siguen siendo motivo de debate, durante el juicio se estableció que Henry regresaba después de salir con amigos cuando se encontró con su agresor, Vickrum Digwa.
Digwa aseguró que, al momento de encontrarse, Henry habría realizado comentarios racistas e intentado agredirlo. Sin embargo, el juez desestimó esta versión al considerar que no coincidía con las pruebas presentadas durante el proceso.
La reconstrucción de los hechos indica que Henry comenzó a grabar a Digwa con su teléfono celular. Posteriormente, Digwa habría intentado quitarle el teléfono, lo que derivó en un forcejeo físico. Después vino el ataque con arma blanca.
De acuerdo con la sentencia, Digwa atacó a Henry con un arma blanca durante el enfrentamiento. Tras analizar las pruebas, el tribunal concluyó que no actuó en defensa propia y lo declaró culpable de asesinato.
Bueno, ¿y por qué esto se volvió tan mediático nuevamente?
Hace poco comenzaron a difundirse videos captados por las cámaras corporales de los policías que atendieron el caso. En las imágenes se puede observar cómo los agentes trataron inicialmente a Henry como sospechoso, lo esposaron y tardaron en identificar la gravedad de las heridas que presentaba.
Esto provocó una ola de críticas hacia la actuación policial y reavivó el debate sobre si los elementos actuaron correctamente durante los minutos previos a la muerte del joven.
Y fue precisamente en medio de esta discusión que surgió el movimiento “Take a Knee for Henry Nowak”. La iniciativa consiste en arrodillarse en memoria de Henry, retomando el gesto de “take a knee” que se popularizó durante las protestas de Black Lives Matter.
Quienes participan aseguran que buscan justicia para Henry y respuestas sobre la actuación de la policía.
Sin embargo, no todos ven el movimiento de la misma manera. Sus críticos señalan que grupos nacionalistas y algunas figuras de extrema derecha han intentado apropiarse del caso para impulsar discursos contra inmigrantes y minorías, algo que ha aumentado todavía más la tensión alrededor de las protestas.
Así, lo que comenzó como una exigencia de justicia por la muerte de un estudiante terminó convirtiéndose en un debate mucho más amplio sobre la actuación policial, el racismo y la forma en que distintos grupos han utilizado el caso en la conversación pública.
