Para envidia de Donald Trump, sin mucho anuncio ni discusión, en París inició la construcción de un muro que para nada servirá para dividir el territorio, pero sí para intentar dar protección a una de las torres más famosas del mundo: la torre Eiffel.

De acuerdo con diversos medios internacionales, desde este lunes comenzaron los trabajos para erguir un muro de cristal blindado que servirá como reforzamiento de la seguridad en la mencionada torre. Esto ante la eventualidad de ataques terroristas que, como hemos visto en los últimos meses, están a la orden del día en cualquier metrópoli europea.

El muro a prueba de balas tendrá un costo superior a los 36 millones de dólares y las obras para su completa construcción concluirán en mayo de 2018, según indicó el responsable de Turismo de la Ciudad Luz, Jean-François Martins. El proyecto fue diseñado por el arquitecto Dietmar Feichtinger y su planeación comenzó luego de los diferentes ataques yihadistas que en la capital francesa han dejado más de 200 muertos.

De acuerdo con Martins, la colocación del muro en los jardines de la torre no entorpecerá la visita de turistas, quienes todavía podrán visitar la emblemática construcción… claro, después de pasar por los debidos controles de seguridad.

La construcción del muro no es la única obra que se tiene planeada para la torre Eiffel. En 2018 se planea pintarla en su totalidad y también se tiene previsto renovar los ascensores. Todo esto en un lapso de dos años. Pero el asunto no para ahí, ya que para 2021 se construirá una nueva recepción. La torre Eiffel no es el único punto de París al que se le pretende dar una manita de gato. De hecho, se planea mejorar toda la imagen de la ciudad, esto de cara a la recepción de los Juego Olímpicos, en 2024.