El tiroteo ocurrido ayer en el centro comercial Cielo Vista Mall, en El Paso, Texas, conmocionó a medios internacionales y a los habitantes de dicha ciudad de Estados Unidos.

No sólo por el hecho de que el atacante fuera un adolescente de 21 años o porque el incidente dejó un saldo de 22 muertos y más de 30 heridos. También, porque se hablaba de que el tiroteo se trataba de un crimen de odio por parte del atacante, identificado como Patrick Crusius, hacia los mexicanos, algo que tomaba sentido considerando que el ataque se realizó a 8 kilómetros de la frontera con México y en uno de los centros comerciales que los mexicanos más visitan antes de regresar al país.

Hay que destacar que esta información se manejó en un principio como algo extraoficial, sin embargo, más tarde dos funcionarios de la policía de Texas le confirmarían el dato a la cadena de noticas ABC News, ya que dichas fuentes comentaron al noticiero que el joven declaró a los investigadores su propósito durante el tiroteo: disparar a la mayor cantidad posible de mexicanos.

El jefe de policía de El Paso, Greg Allen, dijo este domingo durante una conferencia de prensa, que las autoridades están examinando un “manifiesto” que creen, fue escrito por el tirador y muestra un posible “nexo” a un crimen de odio. A pesar de todo, Allen se negó a comentar más detalles de lo que Patrick Crusius declaró o escribió a la policía hasta el momento.

John Bash, el Fiscal Federal para el Distrito Oeste de Texas, declaró que las autoridades federales están investigando el incidente como un acto de “terrorismo interno”, y que incluso planean presentar los cargos de crímenes de odio y cargos federales de armas de fuego contra Crusius para que se le castigue con la pena de muerte. “Vamos a hacer lo que hacemos con los terroristas en este país, que es entregar justicia rápida y segura”, mencionó.

El sargento del Departamento de Policía de El Paso, Robert Gomez, mencionó que en el momento del tiroteo dentro de la tienda Walmart ubicada en este centro comercial de El Paso, Texas, habían entre mil y 3 mil compradores –una cantidad normal considerando que era víspera de “regreso a clases” para muchos– y que los heridas iban desde niños de 2 años hasta adultos mayores de 82.

La postura de México ante la tragedia 

El presidente Andrés Manuel López Obrador, confirmó que son seis muertos y siete los mexicanos que estuvieron involucrados en el tiroteo de El Paso, Texas.

Durante un evento que el mandatario tuvo en Michoacán, mencionó que esa es la cifra que el FBI le dio a través de un informe, en donde aprovechó para expresar su solidaridad a los familiares de la víctimas. Además, AMLO dijo que tal y como lo dio a conocer Marcelo Ebrard, actual Secretario de Relaciones Exteriores, México va a tomar medidas legales “prontas, expeditas y contundentes”, eso sí, con precaución.

“Quiero adelantar que le pedí a Marcelo Ebrard que, a pesar del dolor e indignación, actuemos con mucha responsabilidad. En Estados Unidos hay elecciones, están en campaña, y nosotros no queremos inmiscuirnos en asuntos internos de otro país, vamos a seguir respetando a todos los países”, mencionó López Obrador.