Luego de meses de rifarse como los grandes, uno de los principales acarreados  “operadores políticos” de la campaña de Alfredo del Mazo, a la mera hora no hizo lo más sencillo: emitir su voto en favor del candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México.

Tanta chamba y berrinche que hizo cuando se le cuestionaba por echarle más ganas para emprender programas sociales en el Estado de México y hacer acto de presencia en eventos políticos, en su calidad de titular de la Secretaría de Desarrollo Social… y todo para nada.  A la hora de verdad, Luis Enrique Miranda, el finísimo titular de la Sedesol, no pudo votar.

¿Por qué? Debido a que su credencial de elector estaba vencida. Aquí el momento en que se quema con la banda.

Para acabar de regarla, Miranda revisó en su cartera y de entre sus acreditaciones como miembro de la “Patrulla anti-oso”, “Inspector Oficial de Senos” y su suscripción a Videocentro, resultó tener ooootra credencial (lo cual es ilegal, por cierto). Pero ni esa pegó.

Recordemos que Luis Enrique Miranda Nava fue constantemente señalado por utilizar recursos de los programas sociales para favorecer la campaña del PRI en el Edomex. Las acusaciones fueron más intensas, cuando antes de las campañas políticas su presencia en el Estado de México fue “sospechosamente” regular.

No fue el único, otros miembros del gabinete federal y funcionarios federales públicos de alto nivel hicieron lo propio. Por ejemplo, Rosario Robles, Secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu); Aurelio Nuño, titular de la SEP y Francisco Guzmán Ortiz, Jefe de la Oficina de la Presidencia.

Eso sí… para Miranda no tenía nada de malo la “cargada” en favor del PRI en el Edomex: “Ser operador político no es malo; creo que usted también lo es, si no no estuviera ahí sentada. Me parece que entonces, si no es operadora política, su curul no podría estar ocupada por usted… Cuando aprenda un poco de Prospera va a entender que no son transferencias condicionadas”, le dijo a una diputada de Morena, hace uno meses.