Lo que necesitas saber:
Un viaje por 7 pesos en la Línea 0 del Trolebús —que va de Metro Universidad a Chapultepec— no está nada mal, aunque, ¿qué más falta?
¿Ya conocen la Línea 0 del Trolebús? Se trata de una de las nuevas líneas de este tipo de transporte que el gobierno de CDMX puso en marcha en contexto del Mundial 2026.
Y en Sopitas.com decidimos darnos una vuelta para conocer su ruta, los trolebuses y reflexionar un poco —con ayuda de la politóloga y maestra en Urbanismo Sharon Ocampo— acerca de la utilidad de este tipo de transporte eléctrico.

O si realmente es suficiente la red de movilidad integral que existe en Ciudad de México.
Línea 0 del Trolebús de CDMX
El gobierno de CDMX bautizó a esta línea como el Chapulín, que va del CETRAM Chapultepec a Ciudad Universitaria, muy cerca del Estadio Olímpico Universitario —el tiempo estimado de todo el recorrido es de 53 minutos.
Su ruta va por el poniente de la ciudad —pasando por las alcaldías Cuauhtémoc, Miguel Hidalgo, Benito Juárez, Álvaro Obregón y Coyoacloireán— con unos 22.1 kilómetros de extensión que conectan con las líneas 1, 7, 9 y 12 del Metro.

Más de 60 puntos de abordaje o paradas y tiene 60 unidades de 12 metros. Y el viaje cuesta sólo 7 pesos —aunque es gratis para las personas adultas mayores que muestren su credencial del INAPAM.
Viajamos en el Trolebús de la Línea 0
Nosotros nos lazamos a la Línea 0 e hicimos el recorrido hasta el CETRAM Chapultepec.
En la experiencia como usuario notamos que un buen de gente está aprovechando este tipo de transporte eléctrico que suele llenarse en horas pico —al menos a la altura de Barranca del Muerto.
Uno de los puntos positivos es que la Línea 0 del Trolebús le echó una mano a la movilidad en este corredor, donde es usual encontrarnos con autobuses en condiciones no tan chidas y que son un poco más caros —mínimo, un peso más.

La unidad que abordamos —con nuestra tarjeta de Movilidad Integrada, o sea, la que usamos para entrar al Metro— tenía cámaras, una división especial para mujeres, niñas y niños menores de 12 años de edad, pasamanos, sistema de ventilación y lugares especiales para personas adultas mayores o en gestación y acceso para personas con discapacidad.
En general, la experiencia fue buena con el único tema de que suele llenarse muy rápido —al menos, en el horario en que nos lanzamos que fue alrededor de la 1 de la tarde del lunes.
Este proyecto, dice el gobierno de CDMX, es una inversión compartida entre las autoridades de la capital —con más de 800 millones de pesos— y la empresa COREVSA, con 378 millones de pesos para la compra de las nuevas unidades eléctricas.
Lo bueno
Usar este tipo de transporte eléctrico resulta una ventaja para el medio ambiente porque además de ser silenciosos, contribuye a evitar emisiones contaminantes.
El costo del viaje es menor al de un viaje en camión o microbús. Es seguro y las unidades están limpias, además de que el tiempo de traslado entre terminales es casi de una hora.
Lo malo
En algunos puntos, sobre todo sobre Barranca del Muerto, la unidad llegó a saturarse, por lo que el gobierno de CDMX tendría que ir pensando en incorporar más unidades después de la primera fase de este proyecto.
Transporte eléctrico en CDMX
Clara Brugada habló de una “revolución de la electromovilidad”, aunque lo cierto es que no es cosa nueva, si bien esta gestión de CDMX está apostando por más trolebús y cablebús.
“La energía eléctrica fue uno de los primeros impulsores del transporte público en Ciudad de México”, nos explicó Sharon Ocampo, maestra en Urbanismo.
“No es nada nuevo, tiene desde casi finales del siglo XIC y principios del XX. CDMX ya contaba con una red de tranvías”.
Y que esta red, poco a poco, fue moviéndose al sistema eléctrico como el mismo Metro.

Ocampo señaló que este tipo de proyectos implica no gastar tanto presupuesto, como pasaría en el caso de una nueva línea del Metro.
Además de las cuestiones presupuestales, otro factor sería la orografía de la ciudad.
¿Es suficiente?
Actualmente, en CDMX hay 14 líneas de Trolebús más la 0 pero, ¿realmente es suficiente para brindar un servicio eficiente de Movilidad?
Sharon Ocampo nos explicó que el Trolebús y Cablebús funcionan como una especie de “alimentadores” de otra red más grande que es la del Metro.
Esto es porque “la gran mayoría de las rutas del Trolebús y Cablebús te llevan a una estación del Metro o un CETRAM para que puedas seguir moviéndote por la red de transporte colectivo”.
Y eso no es malo. Sin embargo, nos lleva a preguntar si aún así basta para sostener y mejorar la movilidad en CDMX.
Como vimos en nuestra experiencia, el trolebús es un tipo de transporte más pequeño que puede verse rebasado por la demanda de los usuarios.
A eso hay que sumarle que la red aún no cuenta con un sistema digital que nos indique —por estaciones o paradas— la frecuencia de cada una de las unidades.

Una unidad de la señalética y la conexión entre infraestructuras de los distintos tipos de transporte porque no todas son las mismas.
“Las grandes ciudades con alta densidad de población y poblaciones flotantes tienen una amplia red del Metro para atender a toda la demanda. Una gran ciudad necesitaría de más transporte masivo para dar un servicio más eficaz para llevarte de una manera oportuna y segura a tu destino”.
Y ese es el reto en Ciudad de México: el desarrollo de un sistema de transporte público que esté verdaderamente integrado y conectado entre sí para que los usuarios se trasladen y lleguen de manera digna a sus destinos.
“Siempre lo mejor va a ser apostar por el transporte público masivo que no sea contaminante y todas sus modalidades estén verdaderamente integradas”, concluyó Sharon Ocampo. ¿Ustedes qué opinan?

