A muchos ya les tiemblan las piernas ante la inminente llegada de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos. Lo que sí es que se vislumbra como muy manchada con México…Así en lugar de hacernos bolita y esperar a recibir los guamazos del lado gringo, más vale meter aunque sea las manitas.

En un mensaje, que debería ser escuchado por los dirigentes del país (y toda la gente), el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Enrique Graue, aconsejó a los mexicanos enfrentar al huracán que se viene con Trump con tres buenos ingredientes: “propuestas, valentía y alegría”.

Goyo Pumas UNAM

“¿Alegría?… pues qué no está viendo que estamos en riesgo de que nuestro principal socio comercial nos agarré a cachetadas”, pues sí… pero Graue –que de primera mano tiene contacto con la materia prima con la que cuenta el país (los jóvenes) –, se muestra confiado en que se tiene lo necesario para hacer frente al posible rompimiento del Tratado de Libre Comercio. Pues total…

“Durante muchos años no tuvimos tratados de libre comercio y México creció. Haremos todo lo posible para que las relaciones entre las naciones sean lo mejor posible, pero no hay porqué temer. México puede por sí mismo”.

Directamente desde París, donde sostuvo reuniones con altos responsables de la Sorbona y con el rector de la Academia de Francia, el rector de la UNAM no dejó de señalar lo preocupantes que son algunas de las declaraciones y acciones que ha tomado el extravagante republicano pero recomendó ver a “las crisis con optimismo”. Claro, no todo se nos puede ir en risa… pero tampoco se hace mucho lamentándonos. Además los encargados de las grandes decisiones nacionales deberán ponerse un poco más serios.

Convocatoria UNAM 2017

En el caso de la UNAM, Graue dijo estar dispuesto a que la Universidad le eche la mano a los estudiantes que pudieran ser expulsados de instituciones de los Estados Unidos durante el mandato de Trump, tal y como muchos pronostican que puede llegar a pasar.

“Hasta el momento ha sido nada más que esto, ruido. Hemos tenido ya una convención con distintas universidades del sur de Estados Unidos por si eventualmente los alumnos se expulsan los tendremos en la universidad, esa parte está cubierta y no ha habido hasta el momento caso alguno”.