Una boda vista desde una botella de whisky

Las bodas pueden ser el mejor evento al que asistas o el peor.

Son buenas porque hay alcohol y comida gratis, música que sabes que en el fondo te gusta y siempre terminas bailando (“Caballo Dorado” o una cumbia con tu tía Estela que se quedó solterona, pero siempre te da $50 cuando te ve).

Para los novios puede ser estresante, ya que buscan que todo salga bien y nada se arruine; pero los invitados la pasan bomba. A menos que seas el papá de la novia y odies al bastardo que se lleva de sus brazos a su virginal y casta hija, o seas una dama de honor y tengas que soportar a la loca de la novia.

Pero como todo es más fácil con botella en mano (si no, pregúntenle a José José o Hemingway), Jame C decidió pegar una cámara GoPro a una botella de whisky e ir rolándola por todos los invitados de su boda, para así tener un recuerdo de lo bien que la pasaron.

Aquí esta el vídeo, desde la perspectiva de una botella de FireBall, un whisky con sabor a canela.