Y mientras el alcalde de Tlahuelilpan, Hidalgo, dijo que se había tratado de una tragedia y no permitiría que le llamaran huachicoleros a los ciudadanos de esta zona; esta mañana el gobierno de AMLO dio a conocer que el número de víctimas por la explosión del ducto aumentó a 89.

En la mañanera de este lunes, el secretario de Salud, Jorce Alcocer, explicó que 51 personas continúan siendo atendidas, mientras que dos pacientes fueron remitidos a un hospital de Galveston, Texas.

En el ajuste del censo de heridos y fallecimientos, Alcocer también explicó que algunos de los pacientes tienen posibilidades de salvar su vida y, por lo pronto, el compromiso es brindarles atención médica para lograrlo.

“Una tragedia”

El día de ayer, La Jornada reportó que el Ejército y la Policía Federal se habían retirado de la zona de riesgo en Tlahuelilpan, por lo que los pobladores aprovecharon para pasar las cintas de seguridad y llegar al ducto para localizar los restos de familiares y conocidos.

En este contexto, el alcalde de Tlahuelilpan salió en defensa de la comunidad al decir que ellos no son “huachicoleros”: Aquí hubo víctimas por la falta de oportunidades y por el abandono del gobierno Federal”.

Además, de romper el cerco de seguridad en el ducto —armados con palas y hasta sus propias manos para cavar en el interior del canal, donde se encuentra parte del ducto, los pobladores alteraron la zona y esta perdió la preservación forense—, también se llevaron a cabo los primeros sepelios para despedir a las víctimas de la explosión del viernes pasado.

Después, en la mañanera de este lunes, el gobierno volvió a pedir a la gente que evite acercarse a las fugas y tomas clandestinas de combustible, para evitar otra tragedia de esta magnitud.


**Foto de portada: Comunicación Social Presidencia.