Terminé de ver The Last House, la película de Netflix que ostenta el #1 en su lista de lo más visto. Pensé en si esta, como cientos de otras producciones, se convertirá en una de esas tipo Hallmark pero de la plataforma de streaming.

Ya saben, esas películas que te salen en la televisión, no son de mucha calidad, pero que no lo sean forma parte de su esencia…

No estoy tirando hate. Lo prometo. Pero me sorprende y me da coraje ver a dos actores como Greta Lee y Wagner Moura, recién nominados al Oscar por participar en dos de las mejores películas de los últimos años, interpretar a dos personajes sin fondo en una película sin forma.

Imagen de 'The last House'
Imagen de ‘The last House’ / Foto: Netflix

¿De qué trata The Last House?

The Last House sigue a una familia que, de repente, no puede salir de su casa. Las puertas no se abren, las ventanas tampoco y los vidrios no se rompen. No hay manera de salir, y pronto se dan cuenta de que todos sus vecinos se encuentran en la misma situación.

Como son listos, deciden racionar de una vez la comida y el agua. No vaya a ser de malas y la extraña pesadilla dure poco más de lo que esperan. Para no hacerles el cuento largo, pasan años encerrados. Todos a su alrededor mueren o desaparecen, y para ellos el peligro ya es identificable, aunque no comprensible.

Parece que la Tierra ha sido habitada por seres fuera de este mundo que sobreviven gracias a una lluvia que provoca, justamente, la imposibilidad de salir de casa.

Desarrollan trampas para comer gracias a una fisura en la chimenea; captación de agua; y dos DVDs que se ponen on repeat para pasar el rato. Aprenden a vivir encerrados y cautivos ante estos seres que parecen devorar todo lo que encuentran a su paso.

¿Sobrevivirán? ¿Cuánto tiempo lo harán? Son las dos preguntas que plantea The Last House.

Una copia aburrida de otras tantas películas de supervivencia

Como que quiso ser un símil con todo el tema de la pandemia: encerrados en casa con un enemigo afuera que reconocemos, pero que resulta incomprensible por un tiempo. Familias enteras ingeniándoselas para pasar el rato, pero, sobre todo, para sobrevivir. Pero se queda muy lejos de retratar los verdaderos conflictos de la convivencia.

The Last House tiene una premisa conocida: supervivencia, invasión y familia. Con esto, tenía mucho potencial, pero cometieron el error de imitar cualquier otra película cuya premisa es similar. Y con esto les decimos que The Last House peca de ser poco original, y eso la hace aburrida.

Nos parece que hay otro error descomunal en The Last House en la construcción de sus dos personajes principales: es tan escasa al referirse a una dinámica familiar tan tradicional, que nunca terminas de creer que son una familia.

Parece que habitan la misma casa, pero son completos desconocidos. Por ende, jamás importan las decisiones que toman para “cuidar” a su familia. Lo hacen como si tuvieran que hacerlo.

Imagen de 'The Last House'
Imagen de ‘The Last House’ / Foto: Netflix

Películas poco memorables

Lamento decir que The Last House se sumará a la lista de películas de Netflix que se olvidan pronto, poco memorables. No ofrece nada nuevo, y en unos meses, cuando llegue el nuevo hit, pocos recordarán siquiera que la película está ahí.

Es triste porque cada mes, semana, día, llegan decenas de contenidos “originales” a plataformas y canales. Y los que destacan, a veces sin ser el número 1, son excepciones que cada vez parecen más raras. The Last House no lo es, no podría serlo.

Todo lo que no sabías que necesitas saber lo encuentras en Sopitas.com

En 2017 entré a Sopitas.com donde soy Coordinadora de SopitasFM. Escribo de música y me toca ir a conciertos y festivales. Pero lo que más me gusta es hablar y recomendar series y películas de todos...

Comentarios

Comenta con tu cuenta de Facebook