Si no están desconectados del mundo, seguro saben que la película con la que medio mundo está obsesionado es Wildwood, el sexto largometraje de LAIKA Studios, que no sólo ha dado de qué hablar por la calidad de su producción… sino por el tema del doblaje.
Antes de llegar a eso, primero les queremos dar un poco de contexto. Wildwood, sin duda, ya se perfila para ser una de las producciones en stop motion más ambiciosas de la historia, dentro y fuera de LAIKA.

Wildwood, una épica en stop motion
Wildwood se describe como una épica en la que el tamaño del viaje de sus personajes corresponde a los escenarios que atraviesan: la historia de Prue, una niña obligada a enfrentar sus miedos para encontrar a su hermano en las profundidades de un bosque en Oregón, un lugar marcado por el dolor y, por ende, la esperanza.
De acuerdo con algunos reportes, ya ha recaudado más de 50 millones de dólares en la taquilla mundial, cifra que muy posiblemente aumentará con el paso de las semanas.
Gran parte de lo que rodea a Wildwood ha impresionado a la crítica y a la audiencia, sobre todo cuando te enteras de algunos detalles de la película, como que tomó 16 años completarla… una locura producto de la mente de Travis Knight.
El tema del doblaje en la película
La otra conversación que ha acompañado a Wildwood, sobre todo en México, es la del doblaje. Ha recibido fuertes críticas desde algunos frentes, principalmente porque entre sus protagonistas hay varios star talents; es decir, figuras conocidas por otros trabajos que no necesariamente están especializadas en doblaje, pero que participan en este tipo de producciones.
No es la primera vez que hay controversia por lo mismo. Hace unos años, para Spider-Man: Across the Spider-Verse, sumaron al elenco de voces a varios star talents entre influencers, celebridades y figuras públicas que, en algunos casos, tenían poca o ninguna experiencia en doblaje.
Para Wildwood, sumaron al elenco principal a Macarena García y Natalia Téllez junto a Javier Ibarreche y Emilio Treviño (este último uno de los actores de voz más destacados en México).
La idea de sumar star talent a algunas producciones viene, entre otras cosas, de atraer a más público a las salas de cine: hay una campaña más grande alrededor de la persona que participa y, en teoría, sus seguidores y fans van al cine.
El problema no es necesariamente el star talent
Me atrevo a decir que hay una lógica en todo el asunto: hacer doblaje no significa únicamente saber actuar o leer correctamente y con intención un diálogo.
Es actuación pero bajo condiciones muy específicas porque se está trabajando a partir de una interpretación que ya existe. Y a eso, súmenle otras cosas como el idioma, por mencionar uno.
Por eso, ser un buen actor frente a una cámara no significa automáticamente ser un buen actor de doblaje. Requiere herramientas distintas que, desde luego, se pueden adquirir y trabajar.

Tampoco significa que todo star talent haga un mal trabajo. No olvidemos lo que han hecho Omar Chaparro, Eugenio Derbez, Consuelo Duval o Jesús Ochoa, Carlos Espejel y Sergio Sendel en películas que seguro saben cuáles son. Y sin irnos tan lejos, Javier Ibarreche hizo un trabajo precioso en Mary y Max y Memorias de un caracol.
Son actores, comediantes, cantantes o figuras conocidas que llegaron al doblaje desde otras partes de la industria y consiguieron interpretaciones que terminaron asociándose directamente con esos personajes.
Algunos fueron protagonistas; otros realizaron papeles secundarios. Pero el punto es que alguien que no ha construido su carrera dentro del doblaje puede hacer un gran trabajo si existe preparación, tiempo y, sobre todo, una buena dirección.
México, líder en doblaje
México, además, tiene una larguísima tradición de doblaje con nombres como El Tata, Dulce Guerrero, Mario Castañeda, María Fernanda Morales, Cristina Hernández, Ricardo Silva, Diana Pérez, Pepe Toño Macías (y no terminaríamos nunca de mencionarlos a todos).
Por eso, todo el asunto alrededor del star talent no tendría que reducirse a que estas figuras dejen de existir. No debería ser así.
Todo se complica cuando el nombre se convierte en la principal razón para integrarlo a un elenco, dejando de lado lo que verdaderamente funciona para la película.

¿No creen que lo que hace que una voz funcione es que jamás piensas en la persona que está detrás? Si funciona, el personaje es el protagonista.
Lamentablemente, con algunos personajes en Wildwood no funciona así. Y la experiencia se rompe un poco. Y esto nos hace pensar que si escuchamos primero a la celebridad antes que al personaje, entonces la estrategia de marketing se come a la película.
Pero la verdad, si Wildwood no fuera tan espectacular, este tema ya se habría comido a la película. Y no. Vayan a verla como se les antoje y saquen sus propias conclusiones.

