En una época en la que tenemos que convencernos de pagar un boleto para ver una película, no podría haber una decisión más sencilla que la de ver Hombre al agua, la tercera película dirigida por Gael García Bernal, quien también asumió un rol como productor y coguionista.

Hombre al agua llega siete años después del estreno de Chicuarotes y 19 años después de Déficit, en una nueva etapa de Gael como director, en la que eleva sus apuestas y retoma muchas de las facetas que ha mostrado como actor, pero que ahora resultan particularmente interesantes con el personaje de Camilo.

Si aún no están enterados de Hombre al agua y quieren saber más de ella para entender por qué sí o sí deben verla, acá les dejamos cinco razones + nuestra entrevista con el mismísimo Gael García Bernal.

Una historia original y atrevida

Suena catchy este subtítulo, pero Hombre al agua es atrevida por la manera en que Gael tomó ciertas decisiones dentro de la historia, decisiones que le parecían divertidas, además de adecuadas.

La cosa con esta historia es que es 100 por ciento original. No proviene de un libro ni de un libreto previo, tampoco de un suceso real o histórico. Es Gael entablando una conversación sobre la intimidad y la fortuna que representa tenerla en nuestras vidas, siempre y cuando seamos conscientes de ella.

Hombre al agua nos presenta a Camilo, un salvavidas cubano que, tras salvar a un millonario mexicano que vacacionaba en la isla, ve cómo su suerte toma un giro muy intenso. En agradecimiento, el empresario Abel lo lleva a Yucatán para convertirlo en su mano derecha, además de presentarle a su hija Juana.

Después de que Camilo se casa con Juana y tienen una bebé, su vida comienza a revelarse tal y como es: Camilo es un personaje secundario en la vida de los demás —como debe ser—, pero también en la suya. Camilo descubre que, desde hace mucho tiempo, no ha tomado ninguna decisión.

Algo que se planteaba como una tragicomedia se convierte en una verdadera fortuna: la verdad, aunque dolorosa, siempre será mejor que una mentira en la que, además, ni siquiera participamos de manera consciente.

Gael como Camilo

Gael García Bernal como protagonista de su propia película parecería una decisión obvia, pero no lo es. Camilo es cubano y un hombre tremendamente pasivo, pero complejo. Gael es mexicano, pero tiene dominados un sinfín de idiomas y acentos: inglés, francés, portugués… hasta interpretó una vez a un periodista iraní.

¿Quién mejor para hacerlo que él mismo?

Hace unos meses vimos Magallanes, en la que interpreta al explorador portugués. Son pocos los diálogos, pero Gael siempre dice mucho, demasiado. Y esa es la clase de actor que un personaje como Camilo necesitaba: alguien que pudiera convencernos de que, a pesar de tener una cámara enfrente, no era el protagonista… excepto cuando él lo decidiera.

Sonamos muy fans, y lo somos. Pero lo decimos con mucha objetividad. Gael García Bernal es uno de los mejores actores que existen en la actualidad. Y la naturalidad con la que aborda a cada uno de sus personajes es sorprendente de ver.

Jorge Salinas y Gael García en ‘Hombre al agua’ / Foto: Corriente del Golfo

La verdad detrás de la ficción

Hay una escena particularmente bella en Hombre al agua. Juana decide escribir una película sobre su vida y, para eso, contrata a una hermosa brasileña.

Cuando el protagonista masculino que habría de interpretar a Camilo —nada más y nada menos que Ricky Martin— abandona el proyecto, el cubano alza la mano para continuar con los ensayos.

Y así, siendo un Camilo de la ficción, Camilo puede decir lo que piensa y siente. Es mi parte favorita de la película porque no sólo aborda una realidad de Camilo como personaje, sino una realidad de la audiencia frente a una película: las ficciones suelen explicarnos mejor el mundo que la realidad que tenemos enfrente.

Gael García Bernal es Camilo en Hombre al agua / Foto: La corriente del Golfo

Hombre al agua en Yucatán

La película transcurre casi en su totalidad en Yucatán, un estado que no suele explorarse desde el cine. Y eso nos lleva a otro punto que quizá no tenga mucha trascendencia, pero queremos rescatarlo.

Hombre al agua muestra la extensa variedad de acentos que hay en México. Películas ambientadas en el centro, norte y sur hay para aventar, pero casi nunca nos vamos a la Península con personajes cuyo acento corresponde a esa región.

Y, en ese caso, tenemos que decir que tanto Jorge Salinas como Esmeralda Pimentel, interpretando a Abel y Juana, lo hacen de manera excepcional al asumir un acento que, insistimos, no ha sido tan explorado en el cine y que, por tanto, representa un reto.

Parte del elenco de ‘Hombre al agua’ de Gael García Bernal / Foto: La Corriente del Golfo

Producción mexicana

Hombre al agua es una producción mexicana que forma parte del catálogo de La Corriente del Golfo, la casa fundada por el mismo Gael García Bernal junto a Diego Luna, quienes han estado detrás de varios proyectos fílmicos que se aventuran con originalidad a contar historias.

Hombre al agua no es la excepción y funciona como una prueba más de que el cine mexicano de ninguna manera atraviesa una crisis creativa o de identidad.

En 2017 entré a Sopitas.com donde soy Coordinadora de SopitasFM. Escribo de música y me toca ir a conciertos y festivales. Pero lo que más me gusta es hablar y recomendar series y películas de todos...

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