Hace unos días entramos en shock al enterarnos de que Martin Scorsese utilizó herramientas generativas de IA durante el desarrollo de una nueva película. Pero ahora, la conversación parece equilibrarse con las declaraciones de Kane Parsons, director de Backrooms.
Decimos que nos sorprendió el caso de Scorsese porque hablamos de una leyenda viva del cine que pensamos abrazaría las innovaciones en procesos más artesanales en lugar de herramientas que podrían simplificar procesos creativos o incluso desplazar el trabajo de algunos artistas.
Y para nosotros, no tiene nada que ver con la edad, sino con la experiencia: Scorsese lleva más de 50 años haciendo cine, ha visto muchas de esas innovaciones que integran personas a los equipos, no las excluyen.

Kane Parsons y sus 20 años…
Pero del otro lado de la discusión aparece Kane Parsons. Con apenas 20 años —y a punto de cumplir 21—, se convirtió en el director más joven en ser fichado por A24 y es uno de los responsables de uno de los fenómenos de taquilla más inesperados de los últimos años gracias a Backrooms.
Y, curiosamente, él tiene una postura completamente distinta respecto a la inteligencia artificial.
Kane Parsons considera contradictorio el uso de IA en el cine
En una entrevista para The Australian, Kane Parsons explicó que, desde una perspectiva creativa, no encuentra ningún placer en utilizar herramientas generativas de IA. ¿La razón? “Le quita el sentido por completo” a la experiencia de hacer cine.
El director reconoció que se trata de una discusión compleja, especialmente porque apenas estamos comenzando a comprender las implicaciones que tendrá la IA en distintos aspectos de nuestras vidas, incluida la producción cinematográfica.
Por eso mismo considera que, ante una tecnología cuya presencia parece inevitable, sería más razonable utilizarla para reducir la carga de trabajo en áreas como VFX para hacerlos “menos laboriosos”.

Kane Parsons preferiría hacer una película sobre IA
Más que utilizar estas herramientas como parte de su proceso creativo, Parsons asegura que le interesa explorarlas como tema narrativo. “Lo que me interesa es cuestionarlas desde una perspectiva artística… Ya vivimos en un mundo donde sales a caminar y encuentras anuncios y espectaculares hechos con IA. Eso ya forma parte de nuestra realidad visual”.
Para el director, la IA generativa no representa necesariamente una innovación revolucionaria. “Se siente menos como una innovación y más como un síntoma de un colapso cultural y económico”.

Por eso, lo que realmente le interesa es utilizar la iconografía y los símbolos asociados a esta tecnología para entender qué representan y significan, no para producir sus películas con esas mismas herramientas.
Un debate que con el paso del tiempo va a crecer más. Mientras algunos cineastas buscan incorporar la tecnología a sus procesos de producción, otros parecen más interesados en convertirla en el objeto mismo de sus historias.

