En el principio… pero del cine, los relatos religiosos, específicamente los cristianos/católicos, sirvieron para reafirmar las creencias dominantes de la época.
Eran adaptaciones de pasajes bíblicos, sobre todo de la vida de Jesús en sus distintas etapas. Para que se den una idea, se cree que la primera película que se hizo sobre Jesús fue Vida y pasión de Jesucristo, dirigida por uno de los hermanos Lumière (Louis) en 1897.
Desde ahí, no sólo se han contado las historias más populares dentro de la Biblia, sino las leyendas de aquellas figuras que construyeron la Iglesia como institución, y muchos pasajes de la extensa historia del cristianismo y catolicismo en el mundo, incluso en su relación con otras religiones.
La relación entre el cine y la religión es tan grande, que es imposible que se haya quedado estático. Y con el paso de las décadas, ha atravesado distintas etapas definidas tanto por los géneros desde los que se cuenta como por sus objetivos.
Ahora bien. Lo interesante de ver a la religión a través del cine, es que ha sido evidente en dos de sus propósitos. El primero, que es servir como un sermón (con escenarios enormes y actores conocidos); y segundo, explorar las formas en las que se expresa la humanidad dentro de la fe. Y es en la segunda, en realidad, cuando las cosas se ponen interesantes. Pero vamos por partes.
El cine mudo y las películas sobre religión
Una de las películas de corte religioso más impresionantes en la historia, es La pasión de Juana de Arco de 1928, dirigida por Carl Theodore Dreyer. La cinta aborda la leyenda de Juana de Arco, la campesina francesa que a partir de visiones divinas, comandó los ejércitos franceses dentro de la llamada Guerra de los Cien Años.
Traicionada por franceses fieles a Inglaterra, Juana de Arco fue sometida a un sinfín de juicios y tortura por parte de la Santa Inquisición, la cual determinó que sus acciones correspondían a la herejía, y así, fue quemada en la hoguera. La película de Dreyer condensa los juicios y explora no la manifestación violenta del control, sino lo desgarrador de la experiencia de la mujer: una persona tan segura de su fe, que no tenía miedo de morir.
Código Hayes
Todo iba bien con este tipo de películas. Pero todo cambió en 1932, cuando Cecil B. DeMille estrenó The Sign of the Cross, la cual presentaba un desnudo de la actriz Claudette Colbert, interpretando a una emperatriz que se baña en leche de burra.
La escena fue tan escandalosa, que se le considera la responsable directa de la creación del famoso Código Hays, el conjunto de reglas de censura (autocensura, en realidad) dentro de Hollywood que duró desde el 32 hasta el 68. El objetivo era procurar rectitud y moralidad desde la pantalla grande.
Épicas bíblicas
Aunado a esto, llegaron las épicas religiosas, las cuales incluso tuvieron a la cabeza al mismo DeMille, quien se armó títulos tan populares como Los diez mandamientos de 1956, las cuales funcionaron más con un sermón de enorme presupuesto, gran elenco y éxito en taquilla.
El manto sagrado de 1953 de Henry Koster o Ben-Hur de William Wyler, entre muchas otras, son grandes ejemplos de cómo Hollywood le metió lana a este tipo de producciones porque probaron ser redituables en taquilla.
Pero al mismo tiempo, y casi de manera inconsciente para los espectadores, ciertos títulos también guardaban cierto erotismo en sus historias. Samson y Delilah, también de DeMille en el 49 o Salomón y Saba de King Vidor para el 59, construyen ciertas tensiones sexuales dentro de una cinta que aborda personajes bíblicos populares. Había algo más.
Pero ya les decíamos. Cualquiera de las dos, las películas religiosas tenían el ingrediente no tan secreto pero fundamental para el éxito: drama, mucho drama.
-El mártir del calvario (1952)
-Los diez mandamientos (1956)
-Salomón y Saba (1959)
-Ben-Hur (1959)
-Barrabás (1961)
-El evangelio según San Mateo (1964)
-La última tentación de Cristo (1988)
-El príncipe de Egipto (1998)
-La pasión de Cristo (2004)
-Noah (2014)
El fin del mundo y el horror religioso
Los años siguientes se abrieron un poco más con el material de origen. Eso quiere decir que ya no sólo tomaban la Biblia en sus partes más populares o incluso dóciles. En el cine se aventuraron a irse más allá con el libro de la Revelación, dándole un tono fatalista y de horror, encaminado hacia el fin del mundo.
Y con eso, también llegaron las adaptaciones pero de libros que interpretaban a su vez los textos o extendían los relatos hacia otras ficciones. Esta parte es una de las más extensas y conocidas hasta la fecha. Hay algo en ver maldad dentro de un lugar que, se supone, predica bondad.
Ya saben, hablamos de las películas de posesiones y exorcismos, ángeles caídos y demonios en la Tierra, profecías del fin. Sacerdotes que sacrifican su vida al combatir el mal, personas creyentes que ven su fe desafiarse frente a lo sobrenatural. La lista es tan grande, que sólo podemos dejarles algunos ejemplos destacados.
-El fantasma del convento (1934)
-El exorcista (1973)
-The Omen (1976)
-Carrie (1977)
-The Prophecy (1995)
-Stigmata (1999)
-Constantine (2005)
-The Rite (2011)
-Mother! (2017)
-Saint Maud (2019)
Folk horror y la representación de los cultos/sectas
Sucedió también algo interesante: la revelación del fanatismo religioso a través de paisajes rurales y comunidades aisladas que han distorsionado sus creencias a tal grado que la violencia es la única respuesta. El horror folclórico es uno de los más fascinantes dentro y fuera del terror.
La razón es que ligado a ellos, existen los cultos, o mejor dicho, las sectas que sostienen aquella distorsión de los rituales a tal grade que la realidad deja de corresponderles. Otro punto fabuloso de esta parte de las películas sobre religión es que se acercan más a la interacción social, política, geográfica y cultural, que a lo sobrenatural.
-Häxan (1922)
-Onibaba (1964)
-Rosemary’s Baby (1968)
-The Blood on Satan’s Claw (1971)
-The Wicker Man (1973)
-The House of the Devil (2009)
-The Master (2012)
-The Witch (2015)
-The Ritual (2017)
-Midsommar (2019)
Nunsploitation
El nunsploitation es un subgénero que nos fascina porque no hay manera en la que no se vaya al extremo. Pero nos gusta mucho porque convirtió a las monjas en la pieza central de muchos relatos y expandió el imaginario de una de las figuras religiosas más frágiles hacia territorios de horror, sexuales y profanos.
Hay monjas que desafían el sistema al que juraron seguir, monjas que se enamoran, que son poseídas, que cobran venganza…
-Mother Joan of the Angels (1961)
-The Devils (1971)
-School of the Holy Beast (1974)
-To the Devil a Daughter (1976)
-Alucarda (1977)
-Behind Convent Walls (1978)
-Killer Nun (1979)
-Benedetta (2021)
-Agnes (2021)
-Inmaculada (2024)
El cine sobre religión como denuncia
Las películas que marcaron un antes y un después fueron aquellas que sirvieron como denuncia sobre los crímenes cometidos por la Iglesia desde su fundación. Estas películas, muchas de ellas con la etiqueta de “basado en hechos reales”, abordan temas diversos relacionados con el abuso de poder.
Hay cintas que recuperan las atrocidades cometidas por la Iglesia durante la Santa Inquisición. Pero también muestran cómo participan las autoridades religiosas en las estructuras corruptas de los Estados. Y ni qué decir de los casos más mediáticos y terribles de violencia sexual, reproductiva y económica.
-El santo oficio (1974)
-Canoa (1976)
-El crimen del padre Amaro (2002)
-The Magdalene Sisters (2002)
-La mala educación (2004)
-La duda (2008)
-Spotlight (2015)
-El club (2015)
-By the Grace of God (2018)
Los dramas sobre religión
Los dramas sobre religión han estado en casi todas las producciones que mencionamos antes. Pero hay unos que al mezclar todas sus formas narrativas, y por ende, ampliar sus posibilidades de historias, apelan a reconocer al individuo detrás de la fe y lo que sucede con la imposición de los rituales.
Quiénes profesan la fe, cómo lo hacen, cuándo se construye la vocación religiosa, cómo es que se fundaron las Iglesias en territorios ajenos, cuáles con los conflictos que atraviesan. Y sobre todo, el reconocimiento de la humanidad, para bien o para mal.
-La pasión de Juana de Arco (1928)
-Black Narcissus (1947)
-Diary of a County Priest (1951)
-I Confess (1953)
-Viridiana (1961)
-Winter Light (1963)
-The Nun (1966)
-Silencio (2016)
-First Reformed (2017)
-Los domingos (2025) – AQUÍ nuestra entrevista
El resurgimiento del cine religioso o las películas sobre religión
No es que el cine sobre relatos religiosos haya dejado de existir. Siempre ha estado presente, con éxitos y fracasos en taquilla. Acuérdense del fracaso que representó, por ejemplo, Exodus: Gods and Kings de Ridley Scott en 2014, o la controversia enorme de una cinta como Noah, dirigida por Darren Aronofsky ese mismo año.
Siempre han estado presentes. Pero resulta curioso el auge que ha tenido en los últimos años, tanto en el cine como en la televisión, y la validación de que algunas de esas producciones sean propaganda.
Tenemos series exitosas como The Chosen, la cual acaba de anunciar su sexta temporada. Hay comedias bíblicas como The Book of Clarence de 2023. Sin olvidar los más de 250 millones de dólares que recaudó Sound of Freedom con su agenda cristiana por parte de Angel Studios.
Y sí, lo tenemos que decir: los planes para la secuela de La pasión de Cristo con el mismo Mel Gibson como director. La primera película de 2004 sigue siendo controversial: aclamada por muchos a pesar de su distancia con el texto bíblico original, rechazada por otros por lo gráfico, y acusada, incluso, de ser antisemita (una larga historia con el propio Gibson).
