Lo que necesitas saber:
Ewa Pajor perdió cuatro finales de Champions con el Wolfsburg y una más con Barcelona, equipo al que fichó precisamente para ganar el trofeo
Ewa Pajor quedará por siempre como la mejor jugadora de la final de la Champions League Femenil 2026. Dos goles suyos encaminaron el triunfo que le dio un nuevo título al Barcelona Femenino, culminando una historia increíble de resiliencia.

Ewa Pajor y las cinco finales de Champions Femenil perdidas
Pajor es una jugadora histórica para su país, Polonia, y para el futbol femenil en general. Creció en una granja y comenzó a jugar con 8 años de edad entre sus cuatro hermanos y demás niños del pueblo de solo 2 mil habitantes, tal como cuenta una semblanza de BBC Sport.
A los 15 años ya era jugadora profesional, pues su talento no podía esperar mucho antes de desatarse. El Medyk Konin de su país le abrió las puertas durante cuatro años y para 2015 llegó a uno de los clubes más poderosos del mundo en futbol femenil, el Wolfsburg.
Las Lobas venían de ser bicampeonas de la Champions, pero ese año comenzó una racha muy dolorosa: perdieron cuatro finales entre 2016 y 2023 con Pajor en sus filas.

Y para Ewa fue todavía peor, pues también perdió la final del año pasado ya como jugadora del Barcelona, siendo que había fichado con el club blaugrana precisamente para cumplir el sueño de ser campeona de Europa.
Cinco finales de Champions jugadas y cinco perdidas. Parecía una maldición imposible de romper.

Pajor, jugadora del partido en la final donde por fin consigue la Champions Femenil
Pero el futbol da revancha, y para Ewa Pajor fue de la mejor forma. No solo ganó la final con el Barcelona, dos goles suyos abrieron el marcador y luego puso una asistencia para el cuarto.
Ese 4-0 con el que el Barça derrotó a Lyonnes tuvo el sello de la polaca en todo momento.
“Estoy muy agradecida por haber jugado cinco finales. Claro que me dolió no haber ganado la primera, o la quinta, pero también aprendí mucho de ellas. No puedo cambiar el pasado, pero ahora tenemos otra oportunidad. Solo puedo concentrarme en el aquí y el ahora”, dijo antes de jugar la final, mostrando una resiliencia como pocas y el deseo de aprovechar una nueva oportunidad que la vida y el futbol le dieron.
Gracias, Ewa, por esta increíble historia; gracias, Pajor, por recordarnos que nunca hay que rendirse.


