Los Diablos Rojos del México inauguraron su nuevo estadio en el duelo de preparación ante el equipo de reservas de los Padres de San Diego. El inmueble con capacidad para 20 personas, fue inaugurado de manera oficial por el presidente Andrés Manuel López Obrador, quien lanzó la primera bola.

Sin embargo, y pese a su afición al beisbol, el mandatario no la pasó del todo bien en el Estadio Alfredo Harp Helú, pues se llevó una buena dosis de abucheos por parte “de la porra del equipo fifí”, como el propio presidente nombró a sus detractores en el estadio.

Presidencia

El dueño del equipo capitalino, el empresario Harp Helú, dirigió el primer discurso de la tarde en el que agradeció a los más de nueve mil trabajadores que se involucraron en la construcción del inmueble: “Bienvenidos al paraíso de los Diablos Rojos del México”, dijo el empresario, quien se dijo feliz de al fin tener un estadio propio después de constantes cambios de sede.

Después cedió la palabra a Obrador, quien fue recibido con una carretada de abucheos, los cuales bateó en su discurso.

“Me da mucho gusto inaugurar este extraordinario estadio de beisbol, no voy a hablar mucho porque hay algunos de la porra del equipo fifí, pero la mayoría de la gente está a favor del cambio y a favor del rey de los deportes, el beisbol. Vamos a impulsar a todos los deportes y desde luego vamos a impulsar el beisbol infantil, juvenil, amateur y profesional”, dijo el mandatario.

Acto seguido lanzó la primera bola desde la lomita hacia Harp Helú, quien atrapó sin complicaciones.

A la ceremonia también acudió la titular de la CONADE, Ana Gabriel Guevara, mientras que el analista de Televisa Deportes, Antonio de Valdés, fungió como la voz del estadio.

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