…La para Míguez y apoya Julio Pérez. Se va delante Pérez con la pelota esperando que se cruce Ghiggia. Julio Pérez sigue atacando. Pérez a Ghiggia. Ghiggia a Pérez. Pérez avanza, le cruza la pelota a Ghiggia. Ghiggia se le escapa a Bigode. Avanza el veloz puntero derecho uruguayo. Va a tirar. Tira. Goool, goool, goooool, goooooool uruguayo. Ghiggia tiró violentamente y la pelota escapó al contralor de Barboza anotando el segundo tanto para el cuadro uruguayo…

Esta narración hecha por Carlos Solé no la van a olvidar las millones de personas que vivieron uno de los partidos más espectaculares en la historia de las Copas del Mundo, el Brasil contra Uruguay en la final de 1950, en donde los charrúas hicieron la hombrada y derrotaron a los cariocas dos tantos a uno en lo que se le conoce como el “Maracanazo”.

En este encuentro hay un solo héroe y no precisamente era alguien amado en aquel país, su nombre es Alcides Edgardo Ghiggia, un espigado hombre que en unos minutos se convirtió en el más grande, un rival que es odiado por muchos y amado por los puristas del futbol. Hoy dejó este mundo, pero su huella será imborrable.

65 años después una nación completa despertó con un increíble sabor de boca, celebraban por doquier sin imaginar que al pasar el día la vida de “Ñato” se esfumaría, así como la ilusión de los poco más de 170 mil aficionados que fueron partícipes de aquel encuentro.

No, no nos podemos confundir, no podemos hacer comparación alguna sobre el silencio provocado, ni el Papa, ni Frank Sinatra, ninguno de estos portentos, uno para la religión y otro en la música, pudieron equipararse con lo hecho por el de Montevideo. Apagó el clamor de casi 200 mil almas, dejó a todos postrados en su asiento con un solo gol.

Hay cientos de leyendas alrededor de aquella selección charrúa, pero lo único que es cierto es que el último sobreviviente de la proeza ha dejado este mundo, partió para convertirse en algo más que una leyenda. Hasta siempre, señor. Hasta siempre, verdugo. Hasta siempre, goleador.

Comentarios

Comenta con tu cuenta de Facebook