Nadie duda sobre la calidad de juego Ricardo Centurión, pero tampoco se niega que el mediocampista suele ser una piedrita en el zapato, debido a sus constantes indisciplinas.

El Atlético de San Luis se aventuró a ficharlo, pero el propio jugador confesó una serie de indisciplinas por culpa de las “tentaciones” y una vida nocturna frustrada porque “todo está cerrado a las dos de la mañana”.

El argentino volvió a su país natal y Vélez Sarsfield fue el valiente que se animó a ficharlo, todo por petición del técnico Gabriel Heinze, quien se aventará el paquete de lo que pase con él.

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En primera, Vélez firmó a Centurión con una cláusula de rescisión por violencia de género, ya que el jugador arrastra una demanda por violencia física contra su expareja. En caso de un nuevo caso de este tipo, el contrato se rescindirá automáticamente.

Asimismo, Heinze se echó solito la soga al cuello al indicar que lo que pase con Centurión fuera de la cancha, repercutirá en su continuidad con Vélez.

“Yo me voy a hacer responsable por todo lo externo. Todo lo que pueda pasar externo con Centurión seré yo, me tendré que ir o quedar”, declaró el exjugdor del Real Madrid, según Clarín.

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El propio estratega aseguró que ya le leyó la cartilla al jugador, quien firmó contrato por un año, aunque hay otra cláusula para rescindir en seis meses.

“Cuando llegó el primer día hablamos de lo que quiero tanto adentro como afuera de la cancha”, declaró.