Chelsea se coronó en la Europa League en la primera final europea de la semana entre equipos ingleses, la próxima será el sábado en la Final de la Champions League, entre Liverpool y Tottenham.

Los Blues se impusieron 4-1 al Arsenal, que se comió tres tantos en sólo un periodo de 15 minutos durante el segundo tiempo. Ganar la Final de la Europa League era la última esperanza del Arsenal para calificar a la siguiente edición de la Champions, sin embargo tú no te quedarás sin los aspectos que sucedieron, antes, durante y después del partido.

Más ambiente en la fila para las tortillas

Si la UEFA le quiere dar mayor peso y prestigio a la Europa League, tendrá que pensar mejor las sedes de sus próximas finales para no volver a pasar el bochorno de Bakú.

Las disputas políticas de Azerbaiyan y Armenia hicieron imposible que el jugador del Arsenal, Henrikh Mkhitaryan, viajara a la sede de la Final, pero lo peor es que aficionados de los Gunners fueron detenidos por el simple hecho de portar playeras con el apellido de Henrikh.

Ya en el estadio se percibió un ambiente frío, pues pocos aficionados de Chelsea y Arsenal hicieron el viaje por dificultades para viajar a Bakú, por lo que quedaron huecos importantes en las gradas del estadio, como suele suceder en los juegos de las primeras rondas del Mundial de Clubes.

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Por si fuera poco, la estructura del estadio Olímpico de Bakú no ayudó mucho, ya que las gradas están ubicadas a una distancia lejana de la cancha.

Sarri se equivocó de vestidor

Previo al partido, Maurizio Sarri evidenció un poco su nerviosismo a tal grado que el timonel del Chelsea tomó caminos equivocados desde el momento en el que bajó del camión.

Al timonel le tuvieron que llamar para enseñarle el camino a la zona de vestidores, pues ya se iba por otro rumbo y una vez en la zona, quiso abrir una puerta que no le correspondía a su equipo, de acuerdo con imágenes de ESPN..

Jerseys conmemorativos

Los dos equipos londinenses saltaron al terreno de juego con jersey con la fecha de la Final, así como la sede, algo que ya es una costumbre en las finales de los torneos de cada una de las confederaciones.

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Apareció el jefe

El dueño del Chelsea, Roman Abramovich, se dio cita en el estadio de Bakú para presenciar el partido de su equipo. El multimillonario ruso fue visto en las gradas, pero ante las escasas opciones de peligro en el primer tiempo no pudo evitar la expresión de aburrimiento.

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La historia y la cara de Abramovich fue distinta después de la goleada de los Blues en el segundo tiempo, con el que se amarró el título de la Europa League.

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El llanto de Torreira

Al final del juego, algunos jugadores del Arsenal soltaron en llanto, pero el primero en hacerlo fue el uruguayo Lucas Torreira, quien fue el segundo cambio de los Gunners tras el 3-0 parcial.

El sudamericano sintió la derrota desde ese momento, a los 66 minutos, por lo que rompió en llanto.

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