León fue una fiera a los largo del torneo regular, pero a la hora de la verdad no pudo frente a Tigres, que se coronó en una de las finales más decepcionantes, pues a lo largo de los 180 minutos sólo se hizo un gol, el cual cayó en el duelo de ida.

El León–Tigres ahora le compite al Pachuca–San Luis como uno de los duelos menos emocionantes por el título de la Liga MX, aunque nos ha dejado una que otra lección antes durante y después del juego, como el berrinche de Televisa, que se quedó sin Final, pero también sin internet.

Los estafados

También salió la noticia de una familia que invirtió casi cinco mil pesos en cuatro boletos para ver el partido en el Nou Camp, sin embargo, al momento de pasar los boletos por los detectores, fueron identificados como falsos.

Los aficionados de Tigres que radican en Guanajuato gastaron un total de mil 300 pesos en cada uno de los cuatro boletos y al final de cuentas se quedaron sin dinero y sin final.

A Televisa se le fue el internet 

Por primera vez, la final del futbol mexicano se transmitió por televisión de paga, lo cual no le hizo mucha gracia a Televisa, que trató de ignorar el juego. En sus redes sociales apenas e informó que se jugaba la Final.

En su cuenta de Twitter, Televisa Deportes publicó los acontecimientos más importantes mediante retuits, pero nunca dedicó un mensajito para informar a sus seguidores sobre el marcador. Este fue el único mensaje de Televisa durante la final y al finalizar publicó una imagen de Tigres campeón.

TV Azteca, por su parte, le dio más juego a la final en redes con material propio.

Las lágrimas de Mena

León sufrió un fuerte golpe a la media hora de juego, cuando Ángel Mena, el campeón de goleo, sufrió una lesión y pidió su cambio. Al dejar el terreno de juego, el ecuatoriano rompió en llanto y de inmediato su técnico Ignacio Ambriz trató de consolarlo y al momento de dirigirse a la banca, el resto de sus compañeros, principalmente William Yarbrough, quien lo abrazó por varios segundos.

Ya una vez instalado en el banquillo, el cuerpo médico colocó hielo en la zona de los abductores, pero el ecuatoriano siguió llorando por perderse el cotejo.

¡Qué bonito trofeo, mamá!

Las cábalas dictan que el trofeo no se agarra ni se toca hasta que se termina el partido, de los contrario, el pecador provocará la derrota de su equipo. Todo esto le valió a uno de los niños que salieron a la cancha a acompañar a los jugadores de Tigres en el protocolo del inicio del partido y dejó su caricia en el trofeo de la Liga MX.

Sin embargo, Tigres sobrevivió a esto, tal vez porque el niño en realidad le va al León. 😱

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