El golf no es el deporte más apasionante del mundo, de hecho hasta puede verse por muchos como un buen remedio para el insomnio entre muchas otras críticas, sin embargo, el golf no deja de ser un deporte y como tal cuenta con leyendas y figuras, una de ellas es Tiger Woods.

El estadounidense es para el gol lo que tal vez sea Michael Jordan para el basquetbol o Pelé (o Maradona) para el futbol, debido a sus hileras de triunfos, trofeos y los millones de dólares ganados, sin embargo, Tiger había estado fuera de los reflectores del golf y de pronto nos habíamos acostumbrado a sus escándalos y problemas tanto físicos como personales.

Sin embargo, la leyenda está de regreso. Después de una serie de operaciones en la espalda, así como diversos tratamientos contra sus adicciones, Woods se volvió a colocar el saco verde en Augusta, el cual había portado en cuatro ocasiones anteriores, la última de ellas en 2005.

Getty Images

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A Tiger le costó 11 años volver a la cima del golf y ganar un Major. El último en el que había salido victorioso fue en el US Open del 2008, antes de que viniera todo ese calvario, el cual lo orilló a declarar hace dos años que estaba acabado para el golf por los problemas en la espalda.

Sin embargo, en Augusta volvió a festejar y a colocarse el saco verde después de firmar una tarjeta con 275 golpes, 13 bajo par y con ello conquistó su Major número 15, a los 43 años. Ahora se encuentra a tres de empatar a Jack Nicklaus, quien conquistó 18 en su carrera.

Todo esto explica la emoción del propio golfista después de concretar su éxito y el festejo emotivo con sus hijos y su madre, así como el motivo por el que quizá veas este día la imagen de Woods por todas partes.

 

Tras el título obtenido, Woods ha sido felicitado en redes sociales por figuras de otros deportes entre ellas la tenista Serena Williams, y periodistas deportivos,

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