A principios de esta semana conocimos a los nominados al premio más prestigioso del cine, el Oscar. Como cada año, la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas sacó la lista de los personajes que protagonizarán su gala y por supuesto que como en los últimos años, el mundo puso el grito en el cielo. Además que se quedaron fuera películas excelentes y actores que se llevaron las palmas del público, pero eso no fue lo que estuvo en medio del ojo del huracán.

Principalmente fueron dos los sectores que prácticamente no aparecen dentro de todas las nominaciones: las mujeres y la comunidad afroamericana de la industria cinematográfica. Pero para entender este problema tenemos que irnos más allá de lo evidente, pues son varios los factores por los que de plano fueron ignoradas para la gala premiación que se llevará a cabo el 9 de febrero en Los Ángeles, California.

Empezando por la popularidad, pues aunque las personas que eligen a los nominados y ganadores de los Oscar checan (o eso se supone) cada una de las películas que están en competencia, normalmente terminando cediendo hasta este punto. Aunque esto parezca broma, la realidad es que los miembros de la Academia –en su gran mayoría, claro– son verdaderas leyendas dentro de la industria, y tienen pensamientos bastante arraigados en cuanto a las decisiones que toman.

Comencemos con las mujeres, este año solamente fueron varias las personalidades que aparecieron en la lista de nominaciones –sobre todo en categorías en donde es normal verlas–, pero el punto clave fue que no hay ninguna nominada como Mejor Director, considerando que en 2019 se estrenaron varias películas dirigidas por mujeres, como A Beautiful Day in the Neighbourhood de Mairelle Heller, Booksmart de Olivia Wilde, The Farewell de Lulu Wang, Harriet de Kasi Lemmons, solo por mencionar algunas.

A pesar de que varias de estas películas se encuentran en la contienda por premios de mayor importancia y que incluso fueron aclamadas en festivales por todo el mundo, ninguna de ellas pudo colarse junto a Martin Scorsese, Todd Phillips, Sam Mendes, entre otros. La única directora que sí entró en categorías de renombre como Mejor Película y Mejor Guión Adaptado por Little Women fue Greta Gerwig, aunque resulta contradictorio que la estén considerando en dos aspectos importantes como la cinematografía en general y el guión pero no figure como Mejor Directora si cuenta con todas estas características. A lo largo de los 92 años de historia que tienen los Oscar, sólo ha habido cinco mujeres nominadas como Mejor Director y la única que se lo ha llevado fue Kathryn Bigelow por The Hurt Locker en 2010.

El otro punto fue las nominaciones a la comunidad afroamericana. Esta conversación en los Oscars empezó en 2015, cuando el tweet de una mujer llamada April Reign utilizando el hashtag #OscarsSoWhite se hizo viral. Desde entonces los principales medios de comunicación cubrieron cada vez más la evidente falta de diversidad entre los nominados, llamando especialmente la atención sobre la composición racial y étnica del cuerpo de votantes.

Para 2016, sólo un nominado en las principales categorías de actuación y dirección no era blanco. A raíz de la controversia, la academia anunció importantes cambios en su composición. Desde entonces, la proporción de miembros con derecho a voto con raíces afroamericanas se ha duplicado, hasta alcanzar el 16 por ciento, aunque al parecer no fue suficiente.

Al igual que en el caso de las mujeres, hubo actrices y actores que nos regalaron actuaciones que probablemente los pudieron llevar a la carrera por el Oscar, como Lupita Nyong’o por su papel en Us o Daniel Kaluuya por su actuación en Queen & Slim (que por cierto, fue dirigida por Melina Matsoukas) pero la única persona que recibió una nominación como Mejor Actriz fue Cynthia Erivo, gracias al papel principal que desarrolló en Harriet.

Sobre este tema, la actriz de 34 años le dijo al New York Times que aunque se sentía halagada por estar considerada a este Oscar, a la vez mencionó que le gustaría que el trabajo de sus demás compañeros estuviera también en la carrera por el premio: “No es suficiente que sea el único. Simplemente no lo es. Este año se ha hecho demasiado trabajo por parte de mujeres y hombres increíbles de color que debería ser celebrado”.

No se trata de un simple capricho de todos estos hombres y mujeres, pues tienen fundamentos para pedir que sean nominados a los Oscar, ni tampoco de un tema de inclusión porque por méritos propios han conseguido llegar hasta donde están, el factor decisivo aquí es que la Academia de verdad tome en cuenta todas y cada una de las películas que llegan a sus manos, y puedan encontrar una perspectiva diferente a la hora de escoger a sus nominados.