La Casa Blanca decidió meterse al mundo de los videojuegos y… lo hizo a su manera. La administración de Donald Trump lanzó Arcade, una colección de juegos con estética retro al estilo Tetris que convierte algunas de sus principales políticas en minijuegos.
Entre ellos está Build the Wall, un título inspirado en Tetris en el que las piezas caen mientras el objetivo es construir un muro fronterizo. Y aquí es donde empieza la controversia relacionada con los derechos del clásico juego creado por Alexey Pajitnov.

The Tetris Company se deslinda del juego de La Casa Blanca
La respuesta de The Tetris Company fue precisamente lo que convirtió este lanzamiento en noticia. La compañía se deslindó del proyecto y señaló que no estuvo involucrada en su desarrollo, además de advertir que protege activamente su propiedad intelectual.
En otras palabras: la Casa Blanca puede haber puesto los bloques sobre la mesa, pero Tetris no parece haberle dado permiso para hacerlo.
Lo que sí sabemos es que The Tetris Company tiene antecedentes defendiendo su propiedad intelectual frente a videojuegos que considera demasiado similares.
En 2012, por ejemplo, Tetris Holding (empresa hermana, dueña de la imagen comercial de Tetris) ganó un caso contra Xio Interactive, desarrolladora de Mino, un juego que utilizaba mecánicas y una presentación visual muy similares a Tetris. El tribunal consideró que las similitudes iban más allá de una simple coincidencia en la mecánica básica

¿La batalla por los derechos nunca ha terminado?
Antes de convertirse en uno de los videojuegos más populares de la historia, Tetris nació en la Unión Soviética de la mano de Alexey Pajitnov, un programador que trabajaba en la Academia de Ciencias de Moscú.
En 2023 se estrenó Tetris, una película protagonizada por Taron Egerton que cuenta la historia detrás de la creación y distribución internacional del icónico videojuego. La cinta se centra especialmente en la complicada batalla por conseguir los derechos del juego durante los últimos años de la Unión Soviética.
Con el paso del tiempo, aquellas piezas que simplemente debían encajar se convirtieron en un fenómeno mundial. Por eso es curioso que, décadas después, la misma idea de acomodar bloques haya terminado convertida en una herramienta para transmitir un mensaje político desde la Casa Blanca.

Entonces… ¿qué pasará con Build the Wall?
Por ahora, The Tetris Company no ha anunciado una demanda contra la Casa Blanca, por lo que sería demasiado pronto para hablar de una batalla legal. Sin embargo, su respuesta deja claro que la compañía está al tanto de Build the Wall y que no piensa tomarse a la ligera el uso de elementos asociados con su franquicia.
Y mientras tanto, el videojuego continua formando parte del Arcade de la Casa Blanca. Incluso hay un pequeño recuadro que advierte que próximamente llegarán más juegos.
Así que tendremos que esperar para descubrir qué otro clásico de los videojuegos terminará convertido en una suerte de propaganda política porque, después de ver a Tetris construyendo el muro, ya nada parece estar a salvo de entrar en la partida.

