Durante la madrugada de este sábado, tanto la NASA como SpaceX marcaron un punto importante en la historia de la exploración del espacio exterior. Esto después de que se efectuó exitosamente el lanzamiento de Crew Dragon, la primera cápsula tripulable que se liberó con la promesa de volver a llevar astronautas a la Estación Espacial Internacional.

La prueba se llevó a cabo en el Centro de Lanzamiento 39A, ubicado en el Centro Espacial Kennedy, en Florida. Como dato curioso, este fue el mismo lugar del cual se lanzaron los primeros astronautas a la Luna, por ahí de 1969.

Probablemente piensen que se trataba de un simple experimento para probar equipo, pero lo cierto es que el lanzamiento del cohete Falcon 9 -que fue efectuado sin pasajeros y contaba únicamente con un “dispositivo de pruebas antropomórfico”- tiene como objetivo el dar paso a una nueva era para los vuelos espaciales. Se trata de una meta que se ha perseguido desde julio de 2011, cuando el transbordador espacial Atlantis despegó para el vuelo final de un programa de lanzamientos de 30 años.

Como era de esperarse, este gran evento fue transmitido en vivo desde sus canales en YouTube, para luego publicar algunos clips del lanzamiento en sus respectivas cuentas de Twitter.

La larga trayectoria de SpaceX

Tal como mencionamos antes, este acontecimiento representa el resultado de un gran esfuerzo por parte de la empresa fundada por Elon Musk. Desde 2009, el expresidente estadounidense Barack Obama anunció que la NASA saldría del negocio de transportar astronautas a la EEI (al menos de forma directa), por lo que se buscaría contratar a empresas privadas para realizar la tarea.

De esa manera entró SpaceX, que en 2014 comenzó a construir naves espaciales para los Estados Unidos con la ayuda de la firma aeronáutica Boeing. Un año después, las compañías esperaban que su tecnología fuera suficiente para comenzar a efectuar vuelos con tripulación, pero las cosas no las cosas no salieron bien, porque uno de los cohetes explotó después de su lanzamiento; para 2016 se hizo otro intento, pero hubo otra explosión, esta vez en una plataforma, durante una proba de motor.

Obviamente, todas estas pruebas se realizaron utilizando astronautas artificiales, ya que no iban a poner en riesgo vidas humanas por amor a la ciencia. Por otro lado, estos “dispositivos antropomórficos” contaban con varios aditamentos, entre los que se incluían sensores para medir y registrar la fuerza G, vibraciones y otros efectos que un astronauta real podría experimentar durante el lanzamiento, así como el vuelo, posteriormente.

Un vuelo que inició una nueva era de viajes al espacio

Dejando que esta misión tenía una carga enorme, era normal que personas como el Administrador Asociado de la NASA para la Exploración y Operaciones Humanas, William H. Gerstenmaier, hiciera todo lo posible para reducir las expectativas de todos.

“Espero que aprendamos algo en este vuelo”, dijo Gerstenmaier. “Les garantizo que no todo funcionará precisamente bien. Y eso es genial”.

Afortunadamente, el lanzamiento -nombrado oficialmente “Demo-1”- fue exitoso y también lo fue el aterrizaje del Falcon 9. Ahora es cuando se puede dar pie a la segunda fase de esta misión, que básicamente consta de transportar a los astronautas hasta la Estación Espacial Internacional con tecnología estadounidense, en lugar de usar las naves Soyuz rusas, que cobraban alrededor de 80 millones de dólares por tripulante.

Ahora que la cápsula Dragon Crew ha probado ser segura, el siguiente paso será realizar un vuelo de prueba con los Astronautas de la NASA Bob Dehken y Doug Hourley, el próximo mes de abril, desde el mismo Centro de Lanzamiento. Posteriormente, si este viaje se lleva a cabo sin complicaciones, en julio procederán a lanzar al espacio a Viktor Glober y Mike Hopkins, quienes irán a bordo del Creo Dragon con destino a la EEI para una misión de larga duración, conocida como “Demo-2”.

“Esta misión marcará la primera misión de la tripulación operativa de SpaceX en virtud de nuestro actual contrato de Capacidad de Transporte de la Tripulación Comercial con la NASA”, indicó SpaceX el pasado agosto.

Con lo dicho, sólo nos queda desearle mucho éxito a SpaceX y a los astronautas que próximamente se lanzarán al espacio. Ojalá que durante los próximos meses compartan información curiosa e imágenes geniales, de modo que podamos sentir que los acompañamos en esta gran experiencia.