¿Por qué me interesa?

La literatura y el futbol tienen una relación más estrecha de lo que parece.

El fútbol, ese juego que involucra una pelota, una cancha, jugadores y árbitros, es una parte de nuestra infancia, la conexión con nuestra propia identidad y un motivo para ilusionarnos o desilusionarnos juntos. En ese sentido, más que un deporte, es un ritual que cada país celebra con sus propias reglas. Los mexicanos los hacemos con olas, gritamos porras, tomamos cervezas y hasta escribimos libros que nos enseñan que en toda la existencia puede ocurrir en tan solo noventa minutos.

La unión entre fútbol y literatura es un diálogo fascinante entre dos mundos que, aunque parecen distantes, apelan a un mismo valor: la fascinación por contar relatos. Y es que un partido es igual a una novela o cuento en el sentido que tiene: planteamiento (alineación), primer acto (desarrollo del juego), clímax (tensión de conseguir un resultado) y un desenlace que nos puede parecer justo o injusto (el marcador final).

La literatura y el fútbol tiene n una relación íntima./imagen Unsplash

A propósito de esto, en nuestro país existe un grupo de autores que han logrado sublimar su pasión por el balón y han convertido la experiencia, fuera y dentro de la cancha, en literatura pura. Además de amar “el deporte más bonito del mundo”, estos escritores se han dado a la tarea de explicar la forma particular en la que entendemos el futbol en México.

Literatura mexicana y amor al futbol

En una entrevista sobre su amor a la cancha, el escritor Juan Villoro comenta: Mi gran pasión es el futbol y he buscado las diferentes formas en las que este deporte ha cautivado a las personas y ha revelado aspectos ocultos de ellas. Después de todo, los aficionados no son más que personas que se han apasionado por algo; eso es la literatura.”

Estas palabras nos revelan algo real: la pasión por el fútbol en México trasciende los estadios y habita en la cultura; la vemos en la calle en forma de camisas, la escuchamos en canciones y podemos leerla en libros y reconocerla en esos sentimientos absolutos que todos tenemos cuando una vez más nuestro país no pasó al quinto partido.

El punto de unión entre la literatura y el fútbol está en la pasión./Imagen Unsplash

Y es que solo un escritor de la talla de Villoro o de Juan Pablo Villalobos ha sabido expresar en sus relatos lo que significa realmente “jugamos como nunca y perdimos como siempre”; una dicotomía melodramática que nos hace creer que la selección representa el abismo humano entre lo que se quiere y lo que se puede. 

Para la literatura, el fútbol es en realidad un termómetro absoluto de las pasiones humanas, una metáfora que captura el anhelo de que los milagros sucedan, la firme convicción de que el aprendizaje está en el camino, no en el resultado, y que la justicia existe y a veces se materializa en un penal que se marca en el momento preciso.

Libros para entender el fútbol en México

En la actualidad podemos encontrar en nuestras librerías una gran variedad de crónicas deportivas, ensayos periodísticos, antologías de cuentos y novelas que han usado al fútbol como inspiración y bandera. Se trata de un grupo de obras que nos permitirán conocer otra cara de este deporte que cada cuatro años nos hace abrazarnos mientras alguien grita ¡gol!.

No fue penal.

Juan Villoro, Editorial Almadía

El Tanque está a punto de perderlo todo; si su equipo no gana este partido, descenderá hasta la segunda división y tendrá no solo que afrontar las críticas profesionales, sino también que enfrentarse a los errores de su propia existencia.

Un libro sobre todo lo que se juega en un partido./imagen Editorial Almadía

En medio de una atmósfera enrarecida, llena de gritos de la porra, desatinos de los jugadores y árbitros arrogantes, este hombre se juega algo más que un partido.

Al estilo Jalisco

Juan Pablo Villalobos, Editorial Almadía

En el Mundial México 1970, un niño vio jugar a la selección de Brasil y quedó fascinado con las hazañas de Pelé y Gersón. Esta ilusión lo acompaña a muchos y, cuando tiene la edad, se muda al país sudamericano en busca de revivir, de la forma que sea, ese delirio de su infancia.

Un clásico de la literatura deportiva de México./Imagen Editorial Almadía

Entonces decide hacer una obra de teatro donde recreará el milagro de uno de los mejores equipos que ha conocido el mundo. 

Lenin en el fútbol

Guillermo Samperio, Editorial debolsillo

Publicada en 1978, esta antología de relatos breves usa al fútbol como una metáfora de la sociedad mexicana. Entre sus páginas hay una serie de universos fascinantes en los que descubrimos: el despertar sexual de dos jóvenes, las ilusiones generacionales que son aplastadas por el tiempo, una mujer en crisis y hasta un extraño asesinato en un elevador.

Una antología de cuentos disparatados./ Imagen DeBolsillo

También el último minuto.

Colección de autores, Ficticia Editorial

22 autores mexicanos, de distintas generaciones, se juntaron para ficcionalizar, desde sus propias voces, cómo fue el paso de la selección mexicana en el Mundial del 2006.

22 autores mexicanos se reúnen/Imagen Ficticia Editorial

Desde el primer partido hasta una magnífica final imaginaria en la que hipotéticamente nuestra selección se disputó la copa Alemania. En esta antología exploramos aspectos inadvertidos del juego, como por ejemplo la eterna soledad de los porteros.

Cámara húngara

Javier García-Galeano, Grupo Planeta

Una novela en la que el fútbol es un pretexto para hablar de la enorme corrupción que hay en varias instituciones mexicanas. Entre sus páginas descubrimos un cosmos perverso protagonizado por un grupo de personajes fraudulentos que se dedican a lucrar con los aficionados y con las propias inconsistencias del juego.

Una novela sobre el lado oscuro de la cancha/Imagen Grupo Planeta

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