Lo que necesitas saber:

La Torre Latino es una de las construcciones más representativas de la CDMX. Recientemente cumplió 70 años y lo celebramos con datos y curiosidades sobre su historia.

La Torre Latinoamericana ya cumplió siete décadas, y qué mejor manera de conmemorar su existencia como un ícono de la capital mexicana, que con esta lista de datos curiosos, la historia y hasta algunas leyendas urbanas respecto al edificio más indestructible de la ciudad, que marcó un antes y un después para la arquitectura y la ingeniería en la CDMX y Latinoamérica.

El rascacielos más emblemático de la capital mexicana./Imagen Secretaría de Turismo de la Ciudad de México Facebook

La Latino fue el primer rascacielos mexicano. Con sus 44 pisos y casi 182 metros de altura le dio paso a una urbe modernizada de construcciones de vanguardia. En el lugar que ocupa este enorme edificio, estuvo el zoológico o la “casa de fieras” del emperador Moctezuma II, en tiempos coloniales, se construyó el antiguo Convento de San Francisco, uno de los más grandes de la ciudad, y más tarde un edificio art decó.

El pasado 30 de abril, la torre cumplió su septuagésimo aniversario, ya que en esta fecha del lejano 1956 se inauguró, tras un proceso de construcción que duró ocho años desde que iniciaron las obras de excavación y cimentación en 1948. En este 2026, este magnífico inmueble sigue como un emblema de la identidad chilanga y como símbolo de supervivencia para nuestra capital.

Historia y origen de la Torre Latinoamericana

A mediados de la década de 1940, la compañía La Latinoamericana Seguros S.A. tuvo el proyecto de edificar una torre de concreto y acero de 27 pisos de altura para su nueva sede, en el mismo lugar donde estaba el edificio que alojaba sus oficinas desde 1930, en la esquina de Francisco I. Madero y San Juan de Letrán (hoy Eje Central Lázaro Cárdenas), en el centro de la Ciudad de México.

La construcción de La Latino comenzó en 1948./Imagen Historias de la Ciudad de México Facebook

El proyecto se volvió aún más ambicioso. Después de la demolición del edificio original en 1947, los ejecutivos decidieron levantar una torre que alcanzara el cielo, para esto convocaron al ingeniero Adolfo Zeevaert, experto en suelos y cimentaciones, y al arquitecto Augusto H. Álvarez, que también participó en la construcción de lugares como el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y la antigua sede de la Universidad Iberoamericana, entre otros.

La Latino Americana Seguros S.A. nació en 1906, respaldada por miembros de la élite porfiriana, y aunque se vio afectada durante la época revolucionaria, para los años 30 recobró su importancia y adquirió el edificio que ocupaba parte del terreno donde construirían el novedoso rascacielos.

Una obra maestra de la arquitectura y la ingeniería

Alzar una torre de más de 40 pisos representó un reto enorme. La zona del centro de la ciudad es un área de terreno fangoso y altamente sísmico. Para prevenir cualquier eventualidad, se diseñó una cimentación de 361 pilotes móviles de 33 metros de profundidad para soportar las 25 mil toneladas de peso del edificio, además de un sistema de inyección y extracción de agua subterránea.

Un edificio moderno entre las construcciones clásicas del Centro Histórico./Imagen México a través de una Lente Instagram

Esta moderna cimentación hace que la estructura completa del rascacielos se ajuste y se mueva verticalmente al ritmo del hundimiento natural de la ciudad. Además, la base del edificio tiene un cajón de concreto hermético a 13.5 metros de profundidad que funciona como un barco, y gracias a esto, el peso de la torre es igual al peso del suelo y es estable en caso de sismos.

Para la estructura exterior de la torre se usaron 27 mil 700 metros cuadrados de cristal y 3 mil 200 metros de lámina acanalada de aluminio. Su diseño pertenece al movimiento moderno de la arquitectura y tiene la influencia de los rascacielos norteamericanos, pero fue el primero con una estructura a base de vidrio y aluminio, con un estilo sobrio y elegante.

Curiosidades y mitos

La Torre Latinoamericana tuvo el récord del edificio más alto de la Ciudad de México de 1956 a 1972, hasta que se construyó el Hotel de México de la colonia Nápoles, hoy conocido como el World Trade Center, también tuvo el título del rascacielos más alto del mundo, fuera de los Estados Unidos en su época.

Tiene una antena con pararrayos de 44 metros de altura, un total de 916 escalones y siete elevadores diferentes, en los que el recorrido de la planta baja al piso 37 se hace en 29.15 segundos. 

Su construcción alcanza más de 180 metros de altura./Imagen Mirador Torre Latino Facebook

Su fecha de inauguración coincidió con el 50 aniversario de la compañía La Latino Americana Seguros, que entonces ocupó los pisos del 4 al 8 y el resto se ofrecieron en renta para oficinas, locales comerciales y el famoso mirador de la torre. El restaurante Miralto del piso 41, se inauguró en 2007.

Es uno de los edificios más seguros de México y el mundo, a pesar de estar ubicado en una zona de alto riesgo. Se diseñó para resistir un sismo de hasta 8.7 grados en la escala de Richter. Después del sismo de 7.7 grados Richter de 1957, el Instituto Americano de la Construcción de Acero le dio un reconocimiento por ser el edificio más alto en resistir un sismo de alta intensidad.

Tiene capacidad para hasta 10 mil personas y recibe a más de medio millón al año. Es un importante centro cultural y turístico gracias a su Museo Bicentenario, ubicado en el piso 36, así como a su famoso mirador, desde el que se pueden llegar a ver puntos de la ciudad como el Monumento a la Raza o la Basílica de Guadalupe, además del área centro y norte de la CDMX.

La torre le da la hora a los que pasan por sus alrededores./Imagen México a través de una Lente Instagram

Actualmente tiene pantallas LED entre sus pisos 39 y 40 para habilitar el reloj digital que da la hora exacta a la gente que pasa por el Centro Histórico de la ciudad.

Algunas leyendas urbanas relacionadas a su increíble resistencia afirman que la torre está sostenida por enormes gatos hidráulicos o resortes gigantes. La Latino ha sobrevivido a tres sismos de alta intensidad, en 1957, 1985 y 2017.

Hay una leyenda que cuenta que en el piso 41 se aparece el fantasma de una niña. Se dice que el personal le deja dulces y juguetes a esta alma en pena para que no los asuste.

Cada año, para la temporada de Día de Muertos, se organizan eventos nocturnos inmersivos con actores y narradores caracterizados que relatan historias de terror típicas de la Ciudad de México y del mismo edificio.

70 años de altura

Con 70 años de antigüedad, la Torre Latinoamericana continúa como un símbolo edificio representativo de la CDMX. Su aniversario coincide con la celebración del Día del Niño, y para esta ocasión se lanzó un espectáculo de pirotecnia desde su parte alta, visible para los ciudadanos y visitantes del Centro Histórico, así como para los que asistieron al concierto gratuito de 31 Minutos en el Zócalo.

El rascacielos ya cumplió sus primeros 70 años./Imagen Excélsior X

La Latino sigue dominando el paisaje como un símbolo de resistencia de la capital mexicana. Su estructura contrasta con los edificios de sus alrededores, y aunque ya tiene 70 años de existencia, su diseño continúa como un modelo innovador y vanguardista. Aunque ha tenido restauraciones y remodelaciones interiores, su armazón exterior no ha sufrido cambios radicales desde que se inauguró. 

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