Hace poco tiempo, un restaurante estadounidense decidió subirse al tren de los alimentos creados con las conchas, ya que parecía ser todo un éxito en nuestro país. Así fue como nacieron unas hamburguesas que simplemente sustituye los bollos normales con el pan ya mencionado. ¿Cómo reaccionó internet? Bueno, simplemente diremos que no estaban contentos con el resultado.

Todo comenzó cuando el Norte Kitchen, un local de comida rápida ubicado en St. Paul, Minnesota, presentó a sus clientes la concho-hamburguesa. Esta no sólo prometía ser una alternativa al alimento común, sino una nueva forma de atraer clientela, sobre todo aquella que gusta de probar algo nuevo y extravagante.

A pesar de que esta nueva pieza culinaria parecía no tener fallas, sus creadores no contemplaron que sería rechazada casi instantáneamente. Si se asoman rápidamente a las redes sociales, verán que ahora existe un hashtag llamado #ConLasConchasNo, que básicamente sirvió como un “hasta aquí” para parar con el mame de hacer alimentos locos con conchas.

Para quienes se pregunten qué pudo haber causado tal descontento en las personas, nos tomamos la molestia de obtener una respuesta basada en los comentarios en internet. Para empezar, notamos que esta nueva hamburguesa se vendió bajo usando el concepto “gentrificación”, que básicamente da a entender que la concha es un pan que por sí solo no es suficientemente bueno, a menos de que alguien decida transformarlo.

Eso sin duda fue como dar un golpe bajo a toda la gente que saber perfectamente que eso no es verdad. Por otro lado, el segundo punto en contra de la concho-hamburguesa es su misma composición, ya que a NADIE le parece atractivo comerse una concha de vainilla o fresa, si esta está acompañada de salsa verde, cebolla morada y rajas. Ya ni hablar de la carne grasosa, el queso y otros ingredientes.

En fin, es probable que existan muchos valientes que, aunque se sientan un poco perturbados por la existencia de este alimento, se animen a probarlo de todas formas. Si es así, sólo nos queda esperar a que la banda de internet dé un veredicto basado en la experiencia. Por nuestra parte, preferimos ver este “manjar” de lejitos, desde un sitio seguro donde no corramos el riesgo de perder nuestra visión de un pan tan bello como la conchita.