¿Por qué me interesa?
Detrás de la decisión de no tener hijos hay un conjunto de razones hondas que vale la pena tener en cuenta
El 10 de mayo nos ofrece una oportunidad excepcional para reflexionar no solo sobre la maternidad en México, sino también acerca de un fenómeno que en los últimos años se ha extendido en el mundo: la decisión de no tener hijos. Se trata de un tema complejo, que levanta controversias y que responde a un cambio social hondo vinculado al papel que las mujeres tienen en la sociedad.
Más allá de nuestras posiciones morales, los números no mienten: desde hace poco más de veinte años, la tasa de fecundidad en el país ha caído dramáticamente, y según los expertos, esta tendencia crecerá en los años que vienen, por lo que es muy importante analizar este asunto con la mayor delicadeza posible y comprender que es un tema que tiene muchas capas y grados de profundidad.
Y es que, aunque en algunos países de Europa y en el mismo Estados Unidos la no-maternidad cada vez está más normalizada, en México todavía es un estigma y a las mujeres que deciden no ser mamás se les ve como rebeldes, al punto que en muchas ocasiones se les cuestiona en distintos sectores con frases hechas del tipo: “¿y tú para cuándo?” o “te vas a arrepentir si no lo haces”.
No obstante lo que cada quien opine, las cifras nos revelan una realidad poderosa que demuestra que muchas mujeres han empezado a ver a la maternidad desde otra perspectiva; para ellas, los hijos y las familias tradicionales no son garantía de felicidad y mucho menos un comodín para pasar una vejez tranquila.
La no maternidad y México
Pero empecemos por el principio: según datos del INEGI, en 1970 cada mujer tenía alrededor de seis hijos, en 2025 esa cifra se redujo a casi dos. Si la tendencia continúa, en 2070 estos números podrían bajar hasta 1.5 hijos por madre, generando lo que los expertos llaman una tasa negativa de crecimiento.
Por su parte, el porcentaje de mujeres en edad fértil que no tienen hijos también ha ido en crecimiento. En 2018, un 33.7% de la población femenina decía no querer tener hijo, solo seis años después, el porcentaje escaló hasta el 37.1% y se estima, según varias encuestas, que en la próxima década podría subir hasta 50%, ya que al preguntarle a este segmento si quisiera tener crías en el futuro, la mitad dijo que no.
Los expertos sugieren que las razones detrás de la disminución de nacimientos son muy variadas y se relacionan con: la educación, la libertad para elegir sobre el cuerpo y el uso continuo de métodos anticonceptivos entre las adolescentes. Un punto importantísimo, si tomamos en cuenta que más del 67% de las jóvenes mexicanas los usan frecuentemente.
¿Por qué menos mujeres quieren ser madres?
Ante un tema tan complejo no hay respuestas fáciles; es más, para poder entenderlo se recomienda estudiarlo desde diferentes perspectivas y disciplinas, ya que es un fenómeno vinculado a la economía, la educación, la sociología y por supuesto, la historia.
Todo esto en el sentido de que, si no entendemos el rol que la mujer ha tenido a lo largo de los años, quizá la no maternidad nos parecerá un acto egoísta. Por eso, enumerar las razones resulta casi necesario.
En primer lugar habría que tomar en cuenta que tener hijos en 2026 es sumamente costoso y en una sociedad que aún es patriarcal, las mujeres no tienen las mismas oportunidades económicas que sus parejas para desarrollarse.
Esta falta de ingresos ha hecho que muchas sean cautelosas y lo piensen dos veces antes de embarazarse. Después de todo, la idea siempre es traer hijos al mundo en condiciones óptimas.
Otro factor que hay que tener en cuenta es el de la inserción laboral; en un mundo caro y cambiante, el trabajo ya no es opcional.
Contar con el tiempo y la energía
Esta realidad ha hecho que una gran cantidad de mujeres prioricen su carrera y busquen desarrollarse profesionalmente sin tener tiempo para dedicarse a la crianza. Y es que, aunque nos han dicho que ambos caminos son compatibles, no todas tienen la energía para encarar estas dos facetas al mismo tiempo.
Finalmente, hay que considerar que estamos en medio de una gran transformación social en la que la maternidad ya no es vista como el único proyecto de vida viable.
Las mujeres han empezado a abrazar las ideas del movimiento feminista y, por primera vez en la historia, muchas han encarado sus decisiones con autonomía y total libertad de decisión sobre su cuerpo e ideas.
El movimiento “Libre de hijos”
La no maternidad se enfrenta a una gran cantidad de tabúes sociales. A pesar de los avances del feminismo, aún hay un largo camino por recorrer, y en pleno siglo XXI, todavía resulta difícil elegir este camino; para una gran parte de las personas, no tener hijos es renunciar a la felicidad y resignarse a una vida solitaria con gatos y tristeza.
A propósito de esta realidad, desde 1960 comenzó a gestarse un movimiento basado en la conquista de los derechos reproductivos, y en la disyuntiva de separar la sexualidad de la procreación, el llamado Childfree. Esta acción colectiva se hizo para replantear el rol de la mujer en una sociedad que solo veía al género femenino desde su capacidad de tener hijos.
Este concepto llegó a México a principios del año 2000 y aunque se ha enfrentado a una multitud de críticas, gracias a la proliferación de redes sociales y a la creación de grupos especializados, el derecho de no tener hijos se ha amplificado y ha comenzado a plantearse como un camino válido, un espacio compartido y seguro que le permite a las mujeres encontrar otros caminos para su felicidad.
¿Ustedes qué piensan?
