Lo que necesitas saber:

Entre los rincones ocultos de la CDMX está el Jardín Santiago Tlatelolco, un espacio que combina la arquitectura clásica y la naturaleza y resulta perfecto para relajarse.

La CDMX es un lugar lleno de movimiento, pero aun así, tiene sus lugares llenos de paz perfectos para relajarse. Además de ser la sede de unos mercados de antigüedades más épicos de la ciudad, La Lagunilla nos ofrece un espacio para escapar del ruido y refugiarnos entre la calma y la naturaleza. El Jardín Santiago está a solo unas cuadras de este barrio, oculto entre los edificios de la icónica Unidad Habitacional Tlatelolco.

Este jardín le rinde homenaje al Jardín San Marcos de Aguascalientes./Imagen Feria Nacional de San Marcos Facebook

Este hermoso jardín forma parte del proyecto del multifamiliar construido en la segunda mitad del siglo XX. Fue diseñado por Mario Pani, que también se encargó del trazo de los 102 edificios de departamentos, plazas y otros sitios que conformaron el inmenso complejo, aunque este pequeño oasis ya estaba ubicado ahí desde la construcción del convento de Santiago Tlatelolco en el siglo XVI.

Este lugar con sus bardas de cantera, sus cuatro portales imponentes y su templo dórico es una réplica del famoso Jardín San Marcos de Aguascalientes, ciudad de origen de la familia del arquitecto Pani. El Jardín Santiago está ubicado en la esquina de Paseo de la Reforma y Ricardo Flores Magón y resulta desconocido para muchos habitantes de la capital.

Un oasis en medio de la ciudad

El Jardín Santiago está a un par de cuadras del Tianguis de antigüedades de La Lagunilla, en la parte noroeste de la Glorieta de Cuitlahuac. Representa una mezcla de naturaleza y arquitectura. Su balaustrada, su templo central y los arcos de sus portales nos transportan a otro tiempo con su estilo de las antiguas construcciones romanas.

El Jardín Santiago en los años 60, a la izquierda de la Glorieta de Cuitláhuac./Imagen Tlatelover X

Su construcción inició en 1960 y se inauguró junto con el Conjunto Urbano Nonoalco-Tlatelolco, el 21 de noviembre de 1964. Es un lugar que contrasta con los grandes edificios funcionalistas que conforman la unidad habitacional. Está muy cerca del CCU Tlatelolco y de la Plaza de las Tres Culturas.

Este jardín nos transporta a otros tiempos./Imagen Secretaría de Turismo de la Ciudad de México Facebook

Además de embellecer el paisaje, funciona como un jardín botánico gracias a las más de 60 especies de árboles y plantas que aloja. Su forma rectangular está rodeada por su icónica balaustrada de piedra y en el interior de su templo central, también llamado columnata de monópteros, se puede leer la frase del emperador Cuauhtémoc:

“Aquí colocamos y asentamos de la manera que encontramos la gran laguna, permanentemente: sus ondas como la plata y tan brillantes como el oro, especialmente fragantes, aquí fundamos nuestro pueblo de Tlatelolco”.

Un espacio nuevo pero antiguo 

Aunque este hermoso jardín de estilo clásico permanece como un secreto para muchos, es el más famoso del Conjunto Urbano Nonoalco-Tlatelolco, que entre sus áreas verdes, también cuenta con el Jardín de la Paz, el Jardín La Pera y el Huerto Tlatelolco, dedicado a la agricultura urbana y la sustentabilidad.

El jardín existe desde el siglo XVI./Imagen MAKERS Instagram

El Jardín Santiago Tlatelolco es un refugio ideal para los que visitan el mercado de antigüedades de La Lagunilla o el Templo de Santiago Apóstol y la Plaza de las Tres Culturas con su zona arqueológica. Mario Pani lo diseñó para las familias que llegaron a instalarse en los años 60, pero es un parque que permanece abierto al público.

Su construcción data de aquella época, pero la historia del jardín comienza con la construcción del Convento de Santiago Tlatelolco y el Colegio de la Santa Cruz, considerado como la primera institución de educación superior de Latinoamérica. De esta época conserva un bello crucifijo de piedra.

En el lugar también encontramos el busto de Posadas./Imagen Feria Nacional de San Marcos Facebook

Además de sus estructuras clásicas, en su parte oriente hay dos bustos que le rinden homenaje al grabador e ilustrador José Guadalupe Posada, creador de La Catrina, y al médico alemán Christian Hahnemann, creador de la homeopatía.

Relájate y pasea por el Jardín Santiago

Así que si fuiste a chacharear y a buscar antigüedades a La Lagunilla o a admirar el paisaje de la Plaza de las Tres Culturas, ya sabes que existe un espacio muy particular en el que puedes relajarte bajo la sombra de los árboles, rodeado de una arquitectura única en toda la ciudad.

Un lugar ideal para relajarse muy cerca de La Lagunilla./Imagen Alcaldía Cuauhtémoc Facebook

El Jardín Santiago Tlatelolco ofrece diferentes actividades de vez en cuando, desde talleres artísticos y culturales, hasta conciertos y sesiones de baile y danzón. Si todavía no lo conoces, date la oportunidad de recorrerlo y olvidarte por un rato del ruido de la ciudad. 

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