Quienes hayan puesto atención al diseño clásico de las caricaturas estadounidenses, se darán cuenta de en sus manos sólo se dibujan cuatro dedos. Para quienes se pregunten por qué ocurre eso, la respuesta es sencilla: es una forma de simplificar cualquier acción humana en la vida real (sostener un vaso con agua, conducir, etc.) sin que los personajes se vean raros. Cabe mencionar que hace unos años era un método para ahorrar tiempo durante la animación.

A nadie en este mundo le molesta que varios dibujos animados icónicos les falte un dedo. Bueno, excepto tal vez Japón, que al parecer tiene razones muy válidas para hacer modificaciones en cada mano de los personajes que se usan para hacer publicidad.

Para nombrar un ejemplo de lo que tratamos de explicar, podemos usar las imágenes de Bob el Constructor o aquel título de la Game Boy de Los Simpson. Ustedes mismos verán que las versiones japonesas están alteradas.

Dedos en las caricaturas

¿Por qué a Japón le importa tanto el asunto de los cuatro dedos?

La respuesta a esta intrigante pregunta se haya detrás de un rincón oscuro en la historia de Japón. Estamos hablando de una costumbre practicada por los Yakuza, la mafia en aquel país que data del siglo XVII y que en la actualidad, ha extendido sus actividades a la corrupción bancaria y política.

Resulta que estos criminales solían cortar sus dedos meñiques como una señal de que se podía confiar en ellos, para disculparse con otro yakuza o simplemente para demostrar que eran bien machines. El ritual es conocido como Yobitsume y se dice que aún realizado por los miembros de rango más bajo; porque nada en esta vida habla mejor de uno, que el simple acto de mocharse una parte del cuerpo como muestra de lealtad, ¿no?

Yakuza sin dedos meñiques

Imagen de Xpat Nation

Dicho esto, ahora no considerarán raro que en Japón aparezcan anuncios de videojuegos o hasta películas de Disney cuyos personajes muestren manos con cinco dedos. La verdad no podemos juzgarlos por tener ese grado de sensibilidad, ya que cada cultura determina qué clase de visión quiere dar a la sociedad con respecto a lo que es moralmente correcto. Aquí tenemos series acerca de narcotraficantes y el único que parece ofendido por ello es El Chapo.