¿Por qué me interesa?
Li Cham es un documental que nos relata desde la intimidad cómo es la vida de las mujeres tsotsiles en Chiapas.
De entre todas las propuestas cinematográficas que nos ofrece la cartelera, hay un documental que nos permite viajar a los Altos de Chiapas y descubrir la historia de tres mujeres tsotsiles que han encontrado en la recolección de café no solo un sustento para su familia, sino una manera de independizarse y crear sus propias reglas en un entorno que se resiste a los cambios. Hablamos de Li Cham (Morí para renacer).
Hay que decirlo, no se trata de cualquier película sobre la vida rural en el México profundo; es más bien una poesía en movimiento, que dura poco más de una hora, y que desde la luz de los amaneceres y los paisajes eternos del sur nos permite entrar en una comunidad que parece alejada del mundo entero. Un sitio donde las madres de familia cargan en su espalda no solo a sus hijos o un saco de café, sino la existencia misma.
Dirigida por Ana Ts’uyeb, Li Cham ha sido reconocida en varios festivales internacionales importantes y ganó el premio Ojo a mejor largometraje documental mexicano en el Festival Internacional de Cine de Morelia en el 2024. La película se estrenó apenas el 7 de mayo en la CDMX y en el resto de la república, y en los próximos días podremos verla en una multitud de espacios.
Pero empecemos por el principio…
¿De qué se trata el documental?
Li Cham se centra en la vida de Juana, Margarita y Faustina, tres mujeres tsotsiles que, además de desafiar las expectativas sociales que hay sobre ellas, han encontrado una forma de independizarse y sostener a sus familias: la recolección de café en los altos de Chiapas.
El largometraje conecta de una forma espectacular a estas protagonistas. Sus relatos aparecen como voces en off que son casi como ecos, que nos internan en un mundo bucólico donde hay que preservar todo: los conocimientos ancestrales, la sabiduría familiar que se hereda de generación en generación, la tierra heredada, una vida quieta que ve pasar de frente la modernidad y una lengua que se resiste a perecer frente al español.
En este contexto, Juana, Margarita y Faustina son algo así como narradoras del tiempo que nos explican, entre poesía, magia y realidad, cómo es nacer mujer en un lugar donde los hombres toman las decisiones. El documental sigue de cerca su cotidianidad: caminamos con ellas por el bosque, vemos sus manos mientras trabajan en la milpa y entramos a sus casas para ser testigos de sus intimidades.
Dueña de una atmósfera única, Li Cham abre heridas internas y las transforma; es la prueba de cómo el arte es capaz de sublimar la vida cotidiana y mostrarnos, a través de los ojos de alguien más, la muerte y la luna llena, los recuerdos y el presente; mujeres valientes que han convertido las lágrimas en gotas y las gotas en café.
¿Quién es Ana Tsuyeb?
Ana es una cineasta maya-tsotsil que nació y creció en Naranjatic, un pequeño poblado ubicado en el municipio de Chenalhó en Chiapas, el mismo lugar místico donde ocurre la película. Aunque desde pequeña le dijeron que las mujeres nacieron casi para casarse, su rebeldía y talento la hicieron salirse de la comunidad para formarse profesionalmente.
Primero estudió Comunicación Intercultural, que le dio la posibilidad también de volverse traductora del maya, y después cine en la Escuela Diversa y en el Centro de Estudios Interculturales e Indígenas. Su vocación por la pantalla grande le permitió dirigir sus primeros cortometrajes y hasta hacer un proyecto para la ONG Cultural Survival.
Li Cham es su primer trabajo de largo aliento; para realizarlo se tardó casi cinco años. Las filmaciones comenzaron en el exterior y, poco a poco, tras acercarse a las mujeres, las cámaras lograron entrar en sus espacios, no solo de su casa, sino de su vida.
Desde un principio, la intención fue retratar desde momentos íntimos: la cosmovisión, la música y las metáforas de la comunidad maya tsotsil de la que ella misma forma parte.
¿Dónde verla en México?
La película se encuentra en su semana de estreno y actualmente la podemos ver principalmente en las diferentes sedes de la Cineteca Nacional, en La Casa del Cine y en el Cine Tonalá.
