El internet está lleno de personajes que se dividen en dos categorías: los que tiene talento y los que no. Así de simple. Hay muchas personas que llegan a la fama atendiendo necesidades de las audiencias (no sin antes recordar que se trata de un público que interactúa en las redes sociales) por más básicas que estas sean. Por ejemplo, los tutoriales.

Y están los del otro lado del internet con los que no vamos a entrar en detalles. Pero para que comprendan de qué hablamos, les pondremos el siguiente ejemplo: La Seaside Girl Little Seven, una influencer que se dedica a subir videos (live streaming) de ella probando platillos de mar como los mariscos. Quizá no sea una enorme contribución a la humanidad o al internet (de mínimo), pero tampoco tiene nada de malo… a menos que intentes desesperadamente buscar más reproducciones, likes, fama y atención en internet y decidas hacer lo siguiente.

Resulta que la Seaside Girl Little Seven tomó la decisión de comer un pulpo vivo. Tal cual. Sabemos que en muchos lugares, hay platillos en que los animales se comen vivos. Uno de los más famosos, por no decir más crueles, es el de sopa de rana en la que al anfibio se le cortan las patas y se sirve en un tazón. Obviamente, la rana muere hasta que la persona llega al corazón… Otro platillo es el de pulpo. El comensal debe saber manejar los palillos para agarrar al pulpo y que este no se escape. Además, debe tener cuidado de que los tentáculos no se queden “pegados” mientras se ingiere… Sin comentarios. 

Esta última, pero sin necesidad de mesa ni palillos, fue la que intentó la ahora famosa Seaside Girl Little Seven. En uno de sus videos, la chica agarró a un pequeño pulpo e intento ingerirlo, pero el pulpo reaccionó ante el peligro y comenzó a pegar sus tentáculos en la cara de la chica. Los octópodos no tiene esqueleto y se considera un animal de suma inteligencia. ¿Qué esperaba la Seaside con esto?

En el video, el cual ya se hizo viral, se ve a la chica intentando despegar los tentáculos del pulpo de distintas partes de su rostro. Los cachetes, el ojo, la barbilla y hasta la nariz. Al principio, la chica se ríe de nervios para después gritar de dolor. Cuando logra quitárselo de la cara, se ve una ligera cortada en su rostro. El video es gracioso hasta que piensas bien las cosas y se tornan un poco tristes y crueles: la chica intentó comerse un pulpo vivo para ser más famosa.

No la podemos juzgar, pero tampoco podemos dejar de pensar en su necesidad de ser famosa al grado de ser un tanto cruel. La Mars se metió un condón por la nariz y esta chica se quiso comer vivo a un pulpo. ¿Qué sigue, maldito internet?