Ahora necesitas permiso hasta para regalar tu dinero… esto le pasó a una usuaria del Metro

¿Algún día nos dejaran de sorprender las autoridades mexicanas? La respuesta es no. Por lo menos no durante mucho tiempo. No hasta que las cosas cambien de raíz en este país. Aquí les vamos a contar la historia de una usuario del Metro, que ni por ser una gran persona y cuidadana, la dejaron hacer la buena obra del día…

Como ya bien saben, las tarjetas del Metro están siendo reemplazadas por las nuevas tarjetas de Movilidad Integrada de la CDMX. Una idea que está bastante buena, ya que con solo una tarjeta podrás hacer uso de todos los sistemas de movilidad de la cuidad. La podrás usar para el Metro, Tren Ligero, Metrobus, Trolebús de Eje Central y en la ruta de autobuses RTP de Circuito Bicentenario y hasta la EcoBici.

Pero, ¿qué onda si tienes ahí una lana metida en tu tarjeta anterior? Simple y tristemente: la vas a perder. Es por esto, que una buena mujer, con 100 pesos en su tarjeta a punto de expirar, decidió empezar a regalar viajes para que el dinero no se fuera a la basura (o a la bolsa de alguien) y otras personas pudieran viajar. Increíblemente, un elemento de seguridad del Metro, le pidió que mostrara un “permiso” inexistente para poder hacer esto. Por lo que tuvo que retirarse…

El video poco a poco está llamando la atención de miles de usuarios en Twitter. Muchos de ellos (y nosotros también) no pueden creer que el personal del Metro esté tan mal calificado y capacitado. Paty Contreras y su hermana, solo querían hacer la buena obra del día, y usar su dinero como mejor les parecía. Pero no, siempre hay que amargar la fiesta… En las respuestas del video, se puede ver cómo la Unidad de Contacto del Secretario SSCCDMX, ya tomó el reporte y está abriendo una línea de investigación. Esperemos que sirva de algo, y que si bien no queremos que castiguen a esta policía, sería bueno que les den una mejor capacitación a todos los elementos de seguridad del país. Este tipo de acciones son muy recurrentes en miles de casos diferentes. El verdadero problema viene de arriba. ¿Apoco no?