Lo que debes de saber
Los Santuarios de las Mariposas Monarcas nos permiten contemplarlas sin poner en riesgo sus ecosistemas.
Entre los árboles gigantes y el cielo azul, cientos de miles de mariposas monarcas completan, en los bosques mexicanos del Estado de México y Michoacán, un viaje milagroso por Norteamérica. Vienen a refugiarse del frío y se quedan en nuestro país desde principios de noviembre hasta mediados de marzo. Para recibirlas como se merecen, este año abrieron sus puertas 5 santuarios nuevos, totalmente fantásticos.
Se trata de una iniciativa absolutamente hermosa, cuya misión principal es optimizar las condiciones para que las mariposas puedan invernar en nuestro país en las mejores condiciones. Este ambicioso proyecto tiene dos pilares: proteger a los bosques de Oyamel en el noroeste de la Ciudad de México, y vigilar el crecimiento de algodoncillos, una planta perenes que es el principal alimento de las monarcas.
Todos los años, las mariposas monarcas emprenden una asombrosa travesía de hasta 4,800 kilómetros por toda Norteamérica. Se trata de una hazaña de resistencia y precisión biológica que realizan sin importar su tamaño o longevidad y les permite cruzar montañas, volar encima de costa y hasta pasearse por el desierto. El fenómeno es tan extraordinario que toda la zona por la que pasan ha sido declarada Patrimonio Mundial de las Unesco.
Cada año llegan a nuestro país al menos 100 millones de ejemplares, una cifra que se obtiene al observar la cantidad de hectáreas que ocupan en los santuarios de Michoacán y el Estado de México. Se estancia es tan corta como extraordinaria y por eso es responsabilidad de todos cuidarlas a ellas y a su entorno
5 nuevos santuarios para las Mariposas Monarcas
A pesar de que son numerosas, y que en los últimos años ha aumentado considerablemente su población, las mariposas monarcas aún están en peligro de extinción y enfrentan numerosos desafíos, como el cambio climático y la explotación forestal. A propósito de esto, los gobiernos de los tres países de Norteamérica han sumado esfuerzos para ayudarlas en su viaje.
En el caso de México se ha implementado una estrategia integral que involucra científicos, comunidades y los apoyos gubernamentales que generen políticas públicas eficientes y perdurables. La colaboración entre actores sociales ha logrado que haya un monitoreo constante y se eduque a la comunidades para proteger los bosques de oyamel, pino y encino.
Además, cada año, se inauguran nuevos santuarios que ofrecen el microclima perfecto para que las mariposas invernen. En 2026, la SEMARNAT inauguró, por temporada corta dos refugios en Michoacán: uno en El Rosario y otro la Sierra Chincua y tres en el Estado de México: el Ejido del Capulín, el de Piedra Herrada y la Mesa.
Estos santuarios están abiertos al público y permanecerán abiertos hasta el 31 de marzo. Cada uno tiene sus propias reglas de protección, diferentes montos en la aportación que se le solicita al visitante, ofrecen visitas guiadas y paseos a caballo.
Santuarios para visitar a las monarcas
Aunque en estas épocas ya se siente un poco de calor, lo cierto es que las mariposas siguen en México y todavía se quedarán más de un mes, así que hay tiempo para irlas a visitar y por qué no escaparnos a la paz y el silencio de los bosques más cercanos a la CDMX.
En honor a esto, hemos seleccionado cuatro lugares asombrosos para conocer a las mariposas monarcas. Antes de ir, es importante seguir tener en cuenta el reglamento de los ligares y sobre todo tomar en cuenta lo siguiente: no hacer ruido, no tocar a las mariposas, no llevar alimentos, no tirar basura, usar calzado cómodo y sobre todo siempre ir acompañados de un guía local.
Sierra Chincua
Michoacán
Subiendo por un camino forestal, donde hay paisajes radicalmente hermosos, y al menos tres miradores, encontramos una de las colonias de mariposas monarcas más vivas del país.
El santuario está ubicado a poco más de 2,5 kilómetros de Angangueo, un pueblo mágico donde sin duda encontraremos un guía local que nos instruya sobre la condición física que debemos tener y el frío al que nos enfrentaremos en el recorrido.
El capulín
Estado de México
Entre los vistas frondosas y verdes del cerro Pelón, hay un refugio de invernación absolutamente poblado y poético. El sitio nos ofrece un recorrido de cuatro kilómetros en medio de un bosque de coníferas, en los que la naturaleza se transforma ante nuestros ojos.
El Santuario se ubica a poco más de una hora de Valle de Bravo y nos brinda la posibilidad de pasar la noche en una cabaña totalmente equipada .
La Mesa
Estado de México
Imaginen una caminata llena de aire puro entre los pasillos de un majestuoso bosque de oyamel y pino.
Este refugio está ubicado a unos pocos kilómetros de una comunidad lista para transmitirnos la sabiduría ancestral de las mariposas y para convertir nuestro viaje en una experiencia genuina entre cabañas de madera, el sonido lejano de aves y árboles que casi alcanzan las nubes .
Santuario Piedra Herrada
Estado de México
En las faldas del Nevado de Toluca, a más de 3 mil metros de altitud, hay un santuario que combina diferentes ecosistemas. Aquí podremos sentir el aleteo de cientos de miles de mariposas anaranjadas, mientras nos llenamos los pulmones de ese aire limpio de montaña.
El recorrido dura poco más de cuarenta minutos, y es recomendable hacerlo con un guía que evita que nos perdamos en el laberinto de árboles y nos instruye sobre el ecosistema y cómo protegerlo.
