Fotos Elizabeth Cacho
Texto Almondomi

Hoy 21 de junio Día de la Música (Fete de la Musique)  se presenta Chicano Batman en el Lunario del Auditorio Nacional. Es la primera vez que tienen un show en solitario en nuestro país. Y después del telonero Salvador y el Unicornio un tapatío que también vive en L.A., los cuatro latinoamericanos salen en smoking azul rey, elegantes cual cena de gala setentera nivel Ritz.

El show es sold out. Hay gente en los pasillos y en los escalones que aplaude las primeras notas vintage de “Angel Child.”

Chicano Batman es una bandotota que mezcla música de Los Ángeles Negros con solos de guitarra estilo Jimi Hendrix. “Parece que están listos para la cumbia, ¿si o no?” – sí, también hacen cumbia que de pronto se convierte en tropicalia brasileira. En el escenario suena Chico Ché… no esperen, ahora es un solo de Santana.

Empieza “La Manzanita” una cumbia de la casa Chicano Batman. “Un saludo a mi familia que vino de Michoacán” – Eduardo Arenas bajista de la banda se dirige a su público. Este instrumento es determinante para el show, vibra acompañando de cada tarolazo. Todos están sincronizados, se agachan al mismo tiempo, se comunican con cada rasgueo, con cada nota del órgano.La familia de Eduardo, originaria de Michoacán, viajó a la ciudad sólo para ver su show.

Al principio de la tocada hay dos coristas con vestuario à gogo que se van después de un par de canciones y vuelven para el final. Y entonces la banda improvisa: empiezan con psicodélica, e igualmente van escalando al llegar a un jazz con mucho soul. Bardo Martinez el frontman, es el más carismático, brinca, sonríe, coquetea con la banda y con el público. Sus chinos rebotan mientras mueve la cabeza. Son pocos los artistas que disfrutan y transmiten tanto por la música que hacen.

“Gente mexicana cante. La libertad es libre, muchas gracias mi gente”. Freedom is Free es su más reciente disco suena mezclado con materiales anteriores. “Un placer y un honor estar en Mexico con ustedes, de verdad.” “Muchas gracias raza.”

Parecería cliché, más bien es un acto tierno: “Tenemos una canción especial para ustedes. Es una canción clásica que escuchamos en la carne asada con los tíos, con las tías”… “Déjenme llorar” de Bronco comienza a sonar. La banda va por bloques, al principio psicodélica, después soul funk, y ahora balada romántica con “Please don’t Leave me”. Éxtasis y se van. Desaparecen del escenario.

¡Chi – ca – no, Chi – ca – no!

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La banda vuelve para el encore “vamos a disfrutar un rato del silencio que es tan bonito. Que nos deja dormir” – Bardo le dice al público, por supuesto que nadie se calla.

¡”La Jura”, “La Jura”!

La banda se arranca con otra de sus míticas (algún día serán míticas) improvisaciones. Empieza “La Jura.”

Y después de la presentación oficial de la banda y en pleno éxtasis, suena “El Sonidito” versión Chicano Batman. La banda de despide en euforia.

Ya habíamos escuchado que no hace un sólo show igual. He de ahí tanta improvisación, ellos se adaptan al tipo de público. Pero esta vez no se adaptaron del todo, por ser su primera tocada grande en un lugar que es de su sangre, tenían muchas sorpresas preparadas. Veredicto: el hype sí estuvo muy bien merecido.