Lo que necesitas saber:
Daniel Caesar es un artista que combina el R&B con el gospel, un género que conoció desde niño, gracias a su padre. Podremos disfrutar de él en el Corona Capital 2026.
¿Alguien ha soñado con el éxito y la fama? Daniel Caesar lo hizo alguna vez, durante sus primeros años en Ontario. Y bueno, después de ganar el prestigioso Juno Award de Canadá en 2018, un Grammy en 2019 y ser parte de las playlist de Barack Obama, quizás pudo decir “lo logré”, sin embargo, no fue lo imaginado y, a partir de ahí, comenzó de nueva cuenta a trabajar.
“Es como ‘Alicia en el País de las Maravillas’ y ‘El Mago de Oz’ , ¿sabes a lo que me refiero? Llegas al final, miras detrás de la cortina y solo hay un tipo moviendo palancas”, comentó en una entrevista concedida en 2023, años después de haber sido cancelado por unos polémicos comentarios en contra de la comunidad negra.

En esa entrevista concedida a la CBC de Canadá, Daniel Caesar confiesa que, en sus inicios, el combustible que lo motivaba era la ira y el resentimiento hacia quienes no creían en él. Un combustible que no ardió en su obra, pero sí lo hizo “encenderse” al grado de ser confrontativo… a la distancia, reconoce su error y eso se refleja en su obra que ahora luce introspectiva. Una búsqueda de redención.
“Neu Roses (Transgressor’s Song)”
De su disco debut, Freudian (2017), es este tema en el que la confrontación es dispareja al ritmo sobre el que se canta. Una letra llena de reproches y reconocimiento de errores propios y ajenos. “Debería de haberme ido hace mucho tiempo”, dice Daniel Caesar con una voz que lleva al ensueño.
¿Cómo cantar de forma tan melosa sobre la infidelidad y ver desmoronada una ilusión? Quizás en esto reside la maravilla que provoca Daniel Caesar: ofrecer algo que provoca repulsión envuelto en arreglos hermosos, casi celestiales. Desde el nombre de la canción, que es un juego de palabras entre “nuevas rosas” y “neurosis”.
“Entropy”
Así como Muse, Daniel Caesar también tomó a la Segunda Ley de la Termodinámica como fuente de inspiración. Sólo que, mientras que la banda británica lo hizo para hablar directamente de la crisis a la que nos lleva el capitalismo, el canadiense recurrió a ella para exponer un caos personal… el miedo a una inminente pérdida de la paz apenas encontrada.
“Así que, vamos cariño, con el tiempo todos nos congelaremos / no hay forma de detener esta entropía”, lamenta Daniel, en referencia a la medida de magnitud física para evaluar el desorden o el caos en un sistema.
“Buyer’s Remorse”
Una canción en la que Daniel Caesar expresa inconformidad después de haber conseguido lo deseado… y más que eso: como el nombre de la canción lo indica, remordimiento. En la canción habla de una noche con alguien, pero aplica para todo aquello adquirido por mera superficialidad.
Por cierto, el nombre de esta canción del disco Never Enough (2023) hace referencia a la disonancia cognitiva con la que se denomina al arrepentimiento después de haber comprado algo… el clásico “¿para qué lo quería?”
“Sins of the Father”
“Siento que mi carrera está comenzando ahora”, confesó Daniel Caesar tras el lanzamiento del disco en el que viene esta canción, Son of Spergy (2025)… y bueno, ese renacer es quizás tras haber limado asperezas espirituales y terrenales. Sobre eso va “Sins of the Father”, en donde se dirige al Padre y a su padre.
Al primero le habla buscando la sanación, reconociendo que es mucho el peso familiar que lleva y eso ha generado en él odio y dolor; al segundo se dirige para decirle que lo ha perdonado. “Olvidar es un regalo, gracias, Dios”.
Daniel Caesar cuenta que su padre (un pastor que le enseñó a cantar desde pequeño y apodado Spergy) lo corrió de casa a los 17 años. A partir de ahí, la relación con él se rompió… y tuvieron que pasar 11 años para poder curar el tema. De eso va el disco que incluye esta canción, en el que no sólo perdona, también pide ser perdonado por sus pecados.
“Root of All Evil”
Y no es que crea que ya está “purificado”, por el contrario. Daniel Caesar parece que sólo está consciente del mal hecho y recibido… y, ahora, toca luchar para conservar el deseo de mantenerse fiel a sí mismo.
Un trabajo constante para no perder la espiritualidad recién adquirida: “Sé que debería mantenerme alejado, pero no puedo / Propensión al mal”, reconoce en esta canción en la que comparte créditos con el productor y cantante Sir Dylan.

