‘Father of All Motherfuckers’: Green Day vuelve con el disco más ecléctico de su carrera

Desde hace más de una década, Green Day se reinventó totalmente. Pasó de ser una banda de los 90 que estaba a punto de desaparecer para convertirse en la voz de toda una generación, la voz que describió a la perfección el sentir de los norteamericanos respecto a la administración del presidente George W. Bush y la guerra en Irak con el aclamado American Idiot. Fue a partir de este punto que tanto la crítica como los fans esperaban que Billie Joe Armstrong, Mike Dirnt y Tré Cool continuaran con este mensaje, evidenciando a través de sus rolas y con un concepto de ópera rock la situación sociopolítica en Estados Unidos y el mundo.

Fue gracias a estas expectativas que la banda intentó de alguna manera replicar este concepto en álbumes como 21st Century Breakdown Revolution Radio pero con mediano éxito. Tras todo esto los miembros de Green Day se sintieron sofocados y descansaron por un buen tiempo, mientras tanto se replantearon el camino musical al que querían dirigirse, considerando que a estas alturas en su carrera cuentan con un número enorme de fans por todo el mundo y que prácticamente pueden darse el lujo de hacer y experimentar todo lo que ellos quieran. 

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Fotos: Getty

Dieciséis años después de el momento más alto de Billie Joe y compañía, tras casi cuatro años sin sacar música nueva, Green Day está de regreso con su álbum número 13, Father of All MotherfuckersDesde el principio, nos dejan muy claro que este no será un álbum más en la discografía de la banda, pues vuelven a sus raíces al hacer un disco con duración de punk –para ser exactos 26 minutos– pero con un sonido completamente diferente, lleno de momentos sumamente alegres y melodías pegajosas.

Todo arranca con “Father Of All…”, que inicia con el breve sonido de los hi-hats de Tré Cool y desde los primeros segundos nos muestra la explosividad de la banda, que en este momento le tiran al rock de garage en medio de unas palmas que marcan el ritmo y se extienden hasta la siguiente rola, la frenética “Fire, Ready, Aim”. Es aquí donde el viejo Green Day de discos como Insomniac y Warning se encuentra perfilándose a sonar lo más pop posible.

“Oh Yeah!” fue uno de los sencillos que la banda lanzó antes del estreno del álbum, es aquí donde escuchamos al Green Day de las masas, con frases y coros que se te quedan grabados desde la primera escucha. En esta canción, Billie y compañía por primera vez samplean una rola, utilizando “Do You Wanna Touch Me (Oh Yeah)” del controversial Gary Glitter (sí, el mismo de la famosa canción del Joker de Joaquin Phoenix) y que más tarde popularizaría la grandiosa Joan Jett. 

“Meet Me in the Roof” es quizá uno de los temas más interesantes de todo el disco, pues en él la banda le entra un poco al rockabilly, utilizando recursos como un piano, pandero y de nuevo las palmas para presentarnos la rola más bailable en su catálogo, una decisión valiente. Después viene la canción más larga de Father of All Motherfuckers, “I Was a Teenage Teenager”, una balada pop rock que comienza con tan solo un riff de guitarra y una línea de bajo que más tarde explotan junto a una batería enérgica.

Para cuando llegamos a “Stab In Your Heart”, Green Day nos muestra su propia versión de ese rock and roll de antaño –del que bailaban nuestros abuelitos–, con una estructura básica y un solo que recuerda a músicos como Buddy Holly que se mezclan con algunos sintetizadores, dos minutos de puras vibras a esos artistas clásicos. Es hasta “Sugar Youth” cuando escuchamos a la banda sonando a lo que nos tienen acostumbrados, guitarras rápidas y frases repetitivas que nos invitan a mover la cabeza como si no hubiera un mañana.

Ya para la recta final del disco tenemos un cierre sumamente ecléctico y que baja el ritmo por completo de todo lo que habíamos escuchado. “Junkies on a High” es una rola lenta que seguramente les recordará a “Boulevard of Broken Dreams” porque Billie Joe usa algunos fraseos similares, poderosos y contundentes. “Take the Money and Crawl” es un último intento de la banda por levantar el disco pero repite la fórmula de algunas canciones anteriores. Para terminar tenemos a “Graffitia”, una canción feliz que con una enorme coda nos llena de optimismo después de un final denso.

Al final, Green Day arma un disco lleno de guitarrazos y clásicos pop de estadio que seguramente en sus shows emocionaran a más de uno y pondrán al público a aplaudir –como siempre lo hacen–. Pero líricamente, el álbum deja mucho que desear, pues carecen de esa emoción que siempre los ha caracterizado, experimentan con diferentes sonidos y géneros, pero no logran hacer una mezcla bien balanceada entre cada uno. El disco es diferente pero no está mal.

Nos demuestran que no quieren ser la banda que en su juventud compuso rolas como “Longview”, “Hitchin’ a Ride”, “Warning” o “Jesus of Suburbia”, que en este punto de sus vidas, como personas y músicos tienen el deseo de explorar nuevos horizontes sonoros y parece que este álbum es el parteaguas para eso. Sin duda Father of All Motherfuckers será un disco que dividirá opiniones y fanáticos, pero a pesar de eso nos deja muy claro que Green Day no quiere pasar a la historia como la mayoría de sus contemporáneos, se renuevan y a la vez se niegan a morir.

Tracklist

1.-” Father of All…”

2.- “Fire, Ready, Aim”

3.- “Oh Yeah!”

4.- “Meet Me on the Roof”

5.- “I Was a Teenage Teenager”

6.- “Stab You in the Heart”

7.- “Sugar Youth”

8.- “Junkies on a High”

9.- “Take the Money and Crawl”

10.- “Graffitia”