A un año de los atentados de Paris, Sting abre las puertas del Bataclan

Y la música volvió a sonar.

Pasaron 365 días de los fatales atentados ocurridos en París, para que el Bataclan, pudiera reabrir sus puertas con un concierto en homenaje a las más de 90 personas que perdieron la vida el 13 de Noviembre del 2015 en la mítica sala parisina.

“Esta noche, tenemos que conciliar dos deberes:  primero recordar a quienes perdieron la vida en los ataques, y también celebrar la vida y la música en este lugar histórico”.

Con esa frase, Sting comenzó su actuación acompañado en el escenario por el trompetista franco libanés Ibrahim Maalouf.

Entre la audiencia, se encontraban sobrevivientes y familiares de las víctimas que perdieron la vida hace un año.

“Esta noche retomo mi vida. Es una obligación estar aquí porque hay 90 personas que ya no pueden venir. Es la primera vez -después del atentado- que asisto a un lugar público. No he podido ir al cine o un concierto, vaya, pedía el super a domicilio y hasta hoy, no había querido salir de mis casa ” declaró uno de los sobrevivientes.

Y si el principal motivo de este concierto fue honrar a los que fallecieron hace un año,  Sting también quiso brindar un homenaje a todos los músicos que han partido en el presente año:  “David Bowie, Prince, Glenn Frey, Lemmy…” y antes de que terminara fue interrumpido por los fans, quienes exigían que recordara la reciente muerte de Leonard Cohen. Pero el músico sorprendió a todos diciendo que ya lo tenía contemplado, puesto que estaba a punto de dedicarle su nuevo tema “Fifty Thousand”.

En el setlist de la noche Sting también interpretó “50,000” tema que inspirado por la partida de David Bowie y Prince, afirmando que  “los rockstar no se mueren/ sólo desaparecen”.

En el momento más emotivo de la noche dirigió unas palabras a los asistentes para recordar el trágico accidente ocurrido durante la presentación de Eagles of Death Metal hace un año, con la canción “Fragile”.

La conmemoración del primer aniversario de estos atentados comenzó el viernes en el estadio, de Saint Denis, en donde se guardó un minuto de silencio previo al partido entre Francia y Suecia en las eliminatorias para el Mundial de 2018.  Ahí, en ese mismo estadio, hace un año se registró la primera víctima de los ataques, cuando tres kamikazes hicieron estallar sus cinturones con explosivos, durante el amistoso entre Francia y Alemania.

Posteriormente, se registrarían ataques en las terrazas de bares y restaurantes y finalmente la toma del Bataclan a manos de Yihadistas, mientras se presentaban The Eagles of Death Metal.

Como parte de los homenajes, el presidente Francois Hollande se reunió con las víctimas, se encendieron velas en el Canal de Saint Martin, y la gente, iluminó las ventanas de sus casas con veladoras.

Además del presidente francés y la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, algunos integrantes de Eagles Of Death Metal también participarían en los homenajes, entre ellos el vocalista de la banda Jessse Hughes, a quién se le impidió la entrada al concierto de Sting en el Bataclan por haber insinuado en su momento, que el cuerpo de seguridad del teatro pudo haber estado implicado en los atentados del 13 de Noviembre.

“Ellos vinieron y yo los eché, hay cosas que no nunca puede perdonar” declaró Jules Frutos, codirector de la sala.