Lo que necesitas saber:

Han pasado 20 años desde que MCR lanzó The Black Parade... y aquí, recordemos por qué sigue siendo una joya generacional.

¿Recuerdas la primera vez que escuchaste The Black Parade de My Chemical Romance? Hablamos del disco que llevó al grupo liderado por Gerard Way a ser considerados una de las bandas más queridas y criticadas de su tiempo. 

También, llevó los valores estéticos e ideales de lo que se percibía como ‘emo’ para impulsarlos dentro de la cultura popular, aún cuando la banda rechazaba la etiqueta. 

Portada de The Black Parade, de My Chemical Romance. Foto: Reprise Records.

Y ojo, no es malo ver a The Black Parade de My Chemical Romance como un disco emblemático de la subcultura emo, porque sí lo es y muchos crecimos con ello… pero identificarlo solo como eso, también puede limitar entenderlo como la enorme ópera rock que es

Entonces, ¿qué es lo que lo hace tan increíble aún después de tanto tiempo? Aquí en el Almanaque Musical de Sopitas.com, analizamos lo que hace a este un disco increíble, a más de 20 años de su lanzamiento.

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Y si eres más de echar una buena leída, aquí te dejamos nuestro análisis del disco.

Una ópera rock con más mensajes entre líneas

En este punto, todos conocemos la trama detrás de The Black Parade. La historia del personaje conocido como El Paciente y cómo reflexiona sobre su vida mientras se acerca su muerte.

Es una ópera rock moderna, nostálgica, emotiva… y algo que se dice poco es que es muy ingeniosa por la forma en que se escriben las canciones.

Porque no solo vemos a Gerard Way desarrollando una narrativa sobre un personaje específico, sus recuerdos y vivencias… sino que cada canción tiene un trasfondo específico.

Algunos ejemplos… “Dead”, que dentro del contexto del disco muestra al Paciente y la aceptación de su mortalidad con bastante sarcasmo y humor negro, también se escribió como una crítica que My Chemical Romance hacía a la gente que los atacaba por el tipo de música que hacían.

El verso “Wouldn’t it be great if we were dead?”, era un guiño irónico con el que la banda señalaba a aquellos que los menospreciaban. 

Y también en “Famous Last Word”, la que cierra el disco y nos pone ante el dilema de qué pasa con El Paciente, también tiene su inspiración en la vez que Mikey Way dejó a la banda por un momento para tratar su salud mental… 

O “Teenagers”, que entre muchos subtextos, pone sobre la mesa el tema de la alienación de los adultos sobre los adolescentes, o el miedo a la violencia entre la juventud

Cosa curiosa: se dice que esta canción llegó a la mente de Gerard Way un día que iba en el metro de Nueva York y vio a un montón de adolescentes alocados, lo que lo sacó un poco de onda por la forma en la que se comportaban. 

Y eso, lo hizo reflexionar sobre si ya estaba muy viejo como para ‘entrar en la onda de los chavos’. 

El gran valor de todo esto es cómo Gerard Way y compañía encuentran una forma para hablar de otras cosas entre líneas, pero sin descuidar la historia central que muestra el disco de My Chemical Romance.

‘The Black Parade’ de My Chemical Romance: Influencias más allá de lo emo

Otra cosa que hace increíble al tercer disco de My Chemical Romance, es que a pesar de su innegable sonido entre lo emo, el post-hardcore y el pop-punk, también tiene mucha influencia de bandas clásicas de rock en lo estético y lo musical. 

Para muchos, los uniformes de marcha y el alter ego de la banda como The Black Parade se ven influenciados por The Beatles y Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band, disco que el cuarteto de Liverpool desarrolló bajo la idea de ser una banda ficticia. 

Portada del ‘Sgt Peppers Lonely Hearts Club Band’ de The Beatles. Foto: vía redes sociales.

Como lo dijo el New York Times en un gran artículo del 2019, la estética de The Black Parade parece como si Tim Burton hubiera hecho la dirección artística de ese disco de The Beatles

Pero no solo eso, sino que a nivel musical y narrativo, My Chemical Romance se inspiró mucho en artistas como David Bowie y Pink Floyd. Y la onda va así… 

The Black Parade arranca con “The End”, una canción que sirve como introducción a la trama de El Paciente y que nos pone al tanto de su situación antes de que se desarrolle toda su historia. 

Según Gerard Way, la banda quería tener una canción de introducción inspirándose en el tema “In The Flesh” de Pink Floyd, la cual abre la historia de Pink, el personaje principal del disco The Wall.

Y en ese sentido, otra influencia fue “Five Years” de David Bowie, la canción que nos pone frente al escenario apocalíptico de la historia de Ziggy Stardust de 1972. 

Curiosamente, ese disco de Bowie se llama The Rise and Fall Of Ziggy Stardust and the Spiders From Mars… y el nombre provisional que tenía ‘The Black Parade’ era The Rise and Fall Of My Chemical Romance

En cuanto a la guitarra, el propio Ray Toro dijo alguna vez que sus influencias principales fueron Brian May de Queen, cuyo estilo se aprecia en los solos de guitarra de canciones como “Welcome to the Black Parade”

El propio Ray también se vio muy influenciado por Randy Rhoads, ex guitarrista de Ozzy Osbourne, sobre todo en los riffs y solos de guitarra de “Famous Last Words”.

Luego, tenemos algo de polka en canciones como “Mama”, donde además My Chemical Romance logró la colaboración de la icónica Liza Minelli

Y la producción de Rob Cavallo, que también produjo otra gran ópera rock moderna como American Idiot de Green Day un par de años antes, le dio una dimensión enorme al disco.

La banda que enfrentó estigmas, los superó y marcó a una generación

Por ahí entre el 2006 y el 2008, My Chemical Romance se convirtió en esa banda que era tan intensamente amada como repudiada. Y todo sucedió en ese periodo de tiempo en que la escena emo se hacía masiva a nivel mundial, con The Black Parade como el disco que marcaba a una generación. 

De alguna forma, se convirtieron en un grupo incómodo para los sectores más tradicionalistas y sensacionalistas, tanto que una vez los tacharon de ser una ‘banda de culto al suicidio’. Sí, así de denso estuvo. 

Imagen ilustrativa. Foto: vía Reddit.

Lo peor de todo es que ese señalamiento vino del periódico británico The Daily Mail en el 2008… y ese estigma venía precedido de la hostilidad que la banda recibía de otros sectores de fans del rock o el metal. 

De hecho, se recuerda que en los festivales de Reading del 2006 y Download del 2007, My Chemical Romance enfrentó diversas agresiones cuando subieron al escenario de esos eventos, ya sabes, de cuando les pintan el dedo medio, les avientan basura a montones y cosas así.

Pero ahí, uno se daba cuenta de que eran una banda que no le tenía miedo de incomodar ni tampoco temía a las reacciones de la gente. 

Gerard Way se mostró firme en esas presentaciones, incluso un poco provocador… y eventualmente, dijo que el amor de los fans en esos shows siempre se sobrepuso a las actitudes negativas de otras personas. 

Como dijo el vocalista en una entrevista con Kerrang: “Después de Reading, conocí a mucha gente que decía que había sido uno de los conciertos más inspiradores que habían visto, que nunca habían visto a una banda recibir semejantes críticas y no marcharse, sino decir: “¡Que se jodan!“. 

Y es curioso, eh… porque años después, ídolos metaleros como Gary Holt, guitarrista de bandas de thrash metal como Exodus y Slayer, se declaró fan The Black Parade

Gary Holt. Foto: Shutterstock.

Y es que todo eso es la muestra de por qué My Chemical Romance se convirtió en una banda tan significativa, sobre todo desde la era de su maravilloso tercer disco. 

El valor artístico de ‘The Black Parade’ de My Chemical Romance

Les tocó enfrentarse a un duro estigma producto de lo violentada que fue la moda y la escena emo en esa época… y se mantuvieron firmes a pesar de todo

Por eso, cientos de fans también protestaron contra el periódico Daily Mail, contrarrestando la visión negativa que se construía alrededor de la banda.

Y sí, para muchos, la historia que se desarrolla en The Black Parade pudo parecer oscura viéndola desde un punto de vista estereotipado de lo que significaba lo emo para los críticos más sensacionalistas.

‘The Black Parade’, de My Chemical Romance, salió en el 2006. Foto: Youtube

Pero el valor artístico del disco es infinitamente mayor que la suma de los prejuicios a los que la banda se enfrentó.

Para mí, es una reflexión sobre los diferentes matices de la vida, desde los más hermosos hasta los más tristes; desde un bello recuerdo de la niñez hasta nuestros remordimientos más profundos. 

Y si bien la vida puede volverse complicada, siempre valdrá la pena cosechar buenos momentos para tenerlos presentes hasta el final. 

Pase lo que pase, no hay que tener miedo de vivir, como dice el coro de ”Famous Last Words”. Así, nuestro recuerdo perdurará, como dice, “Welcome to the Black Parade”.

Y para ti, ¿qué significa este disco?

Editor de Música en Sopitas.com; a veces escribo y hablo de otras cosas. Egresado de FES Aragón UNAM. Los gatos y la música son necesidad absoluta.

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