'Wachito rico': El emocionante y melancólico debut de boy pablo

‘Wachito rico’: El emocionante y melancólico debut de boy pablo

El debut de un artista siempre será emocionante, porque significa el inicio de una brillante carrera y agradecemos ser testigos de eso. Y más aún si se trata de un joven talentoso que aunque lleva años componiendo y lanzando sus canciones en internet, es hasta este 2020 cuando por fin lanza su primer material discográfico de larga duración. Estamos hablando de boy pablo, un chico que sin duda está revolucionando la forma de promocionar su música.

Desde 2016 Nicolas Pablo Muñoz –como en realidad se llama– un músico con raíces chilenas pero originario de Noruega comenzó a publicar las canciones que grababa su cuarto. Primero a manera de sencillos y después en EP’S de unas cuantas rolas, donde nos dejaba claro que lo suyo era mezclar el pop y el rock con un toque de lo-fi, que en sus primeros años nos traía una vibra a las rolas de Mac DeMarco.

Después de tantos años lanzando sencillos, boy pablo por fin estrenó su disco debut 'Wachito rico', una colección de rolas melancólicas.

Boy Pablo tocando en el festival Bylarm en Oslo, Noruega/ Foto: Getty

También puedes leer: BOY PABLO: LA ALEGRÍA Y MELANCOLÍA LO-FI QUE TODOS NECESITAN EN SU VIDA

boy pablo estrena su álbum debut

Pero poco a poco y sin negar sus raíces e influencias, boy pablo empezó a alejarse del sonido de esos artistas que lo inspiraron a dedicarse a la música para construir uno propio. Gracias a su enorme talento y con un empujoncito del algoritmo de las plataformas de streaming musical, comenzó a hacerse de un nombre en la escena alternativa, y la verdad es que se lo ganó a pulso porque trabajó mucho tiempo por eso.

Ahora y a casi tres años desde que empezó a publicar sus rolas por todos lados estrena Wachito rico, su álbum debut donde vienen 13 canciones que reflejan por completo el camino que ha tenido que recorrer Pablo hasta este momento. Canciones pegajosas, melodías sencillas y ganchos vocales y melódicos que te atrapan a primera escucha, pero sobre todo sus letras, llenas de melancolía que narran casi de manera ingenua los sentimientos de la juventud son el sello de la casa.

Después de tantos años lanzando sencillos, boy pablo por fin estrenó su disco debut 'Wachito rico', una colección de rolas melancólicas.

Boy Pablo tocando en Berlín a inicios de 2020/ Foto: Getty

‘Wachito rico’ es un verdadero viaje nostálgico

El disco abre con “i hope she loves me back” que desde el inicio te envuelve con esos sintetizadores y la guitarra de boy pablo saturada con un pedal de chorus. Pero son las armonías, la voz y las percusiones muy discretas las que se llevan por completo los aplausos en esta rola que simple y sencillamente habla de un mal de amores, ya saben, cuando te enamoras de alguien y de repente las cosas no funcionan pero lo único que quieres es que regrese a tu vida.

De repente y dándonos unos segundos de respiro suena el riff tropical de “hey girl”, otra canción de amor adolescente llena de nostalgia que sin duda sobresale en este álbum, la cual podría ser la fórmula perfecta que por ahora tiene este músico tan talentoso. Y ojo, no lo decimos como algo malo, sino todo lo contrario, porque es aquí donde nos deja muy claro que por fin encontró identidad musical. Mención honorífica por el puente antes del cierre de la rola. 

boy pablo baja la intensidad pero no la emoción

boy pablo mantiene el ritmo con “leave me alone!”, que como su nombre indica, es una simple y sencilla declaración de un joven para que lo dejen en paz y hacer sus cosas solo porque vamos, ¿quién no pide eso cuando está en la flor de la juventud? Después de esto los ánimos bajan un poco con “honey”, donde nos demuestra que a su manera también le puede entrar a un indie R&B que por más extraño que parezca, le va muy bien.

Las cosas se empiezan a poner experimentales cuando llegamos al quinto tema, “rest up”, una rola en la que nos envuelve con un par de guitarras y sintetizadores hipnotizantes que tienen tintes de psicodelia. Pero todo cambia con “te vas//don’t go”, una transición radical pero necesaria donde el músico noruego logra emocionarte hasta los huesos con su voz más triste mientras lo acompaña una lira acústica al ritmo de “te vas, ¿por qué te vas?”, este es el tema para hacer la lloración del disco.

Una leve vibra a las rolas de iglesia

En Wachito rico también hay pasajes instrumentales y ese llega con “aleluya” que sí, tiene un toque a esas canciones que suenan en las iglesias pero no se preocupen, que boy pablo no nos quiere evangelizar. Esta sirve como puente para una de las rolas más significativas del disco, “come home”, que tiene esa vibra relajada y de nostalgia que de inmediato te transportará a esa época donde lo único que querías era llegar a casa para estar con tu familia.

Acercándonos a la recta final aparece la divertida “mustache”, que a todos los que en algún punto desearon tener bigote y barba les encantará porque esta rola no pretende más que hacernos pasar un buen rato y generar una sensación de cercanía. De repente el músico nos lleva directito a la playa con otro puente para pasar a la canción que le da nombre al álbum, que de inmediato nos pone a brincar y bailar como si no hubiera un mañana, inyectándonos energía en tan solo tres minutos.

Cerrando de forma magistral

“nowadays” es otra de esas canciones donde boy pablo nos demuestra que no necesita tener muchos instrumentos sonando a la vez para crear una rola, es más que suficiente una guitarra para contarnos que sus mañanas ahora son más brillantes. Cerramos con una balada que por su título ya se imaginarán por donde va “i <3 u", donde por primera y única vez suena el piano para acompañarlo en esta canción ideal para dedicar a la persona que más te importa.

Después de todas estas canciones en Wachito rico, boy pablo nos lleva por un viaje melancólico por aquellos años de juventud, que no importa si eres un centennial o de plano andas entre los 3o o más años, agradecerás por completo escucharlo de principio a fin. Hay momentos en los que el disco suena un tanto repetitivo, sí, pero no por eso deja de ser interesante y emocionante la carta de presentación de un artista tan prometedor como él. Por ahora, pasó la prueba.