Como un logro. Así calificó AMLO el hecho de que no haya impunidad y exista un “Estado de derecho” sobre el proceso que enfrenta la extitular de SEDESOL y SEDATU, Rosario Robles. Mientras la defensa de la exfuncionaria declaraba a medios de comunicación que la vinculación a proceso se trató de una violación a la presunción de inocencia, el mandatario fue cuestionado en la conferencia mañanera al respecto y esto fue lo que dijo:

Es un asunto que está atendiendo la Fiscalía General, el Ministerio Público y el juez va ahora a decidir si se declara formalmente presa, de acuerdo al procedimiento”. Con estas declaraciones, AMLO prefirió no calificar la situación que Robles enfrenta y en su lugar destacó el principio de independencia que tanto la FGR (Fiscalía General de la República) y el juez han desarrollado ante los señalamientos por el presunto ejercicio indebido de la función pública en SEDESOL y SEDATU.

Y —aplicando el viejo refrán— AMLO enfatizó: “No es un asunto nuestro, tampoco soy Poncio Pilato”, para decidir cuál será el futuro de Robles o si el caso armado por la FGR se conduce mediante un mandato de Estado, como ha referido la defensa de Rosario Robles.

¿Qué sucederá?

“Eso lo decide la autoridad judicial… El juez es el que va a decidir sobre este asunto, sobre la implicación de los funcionarios, complementó Obrador al referirse si este caso llega a vincular a exfuncionarios de gobierno —los nombres de José Antonio Meade o el mismo EPN rondan, pues el desvío de recursos fue armado mediante una red que vinculó otras dependencias de gobierno, de acuerdo con la investigación periodística de Animal Político, La Estafa Maestra y la petición del juez.

En fin, ya lejos de Poncio Pilato, AMLO consideró que estas acciones refuerzan la autonomía de las dependencias de gobierno en la impartición de justicia, cosa que no se había visto, según el mandatario, en los anteriores sexenios.

**Foto de portada: Presidencia-Cuartoscuro.